EL HIJO DESAPARECIDO


No se puede vivir sin amor es la máxima pronunciada por uno de los personajes de la película, SIN AMOR (Loveless), del director ruso, Andrey Zvyagintsev, la idea básica en la que se basa la pareja protagonista para iniciar el proceso de divorcio. Les frena el piso que comparten que deben vender y un hijo de doce años a quien ninguno de los dos quiere cuidar, pues tienen ya nuevas parejas. Boris, el marido, va incluso a ser de nuevo padre. Tanto éste como Zhenya, su mujer, discuten a todas horas y hacen todo lo posible para no estar juntos. El amor entre ellos lo perdieron hace tiempo. Ella para huir de la tutela de su madre autoritaria quiso contraer matrimonio con el hombre que la dejó embarazada. Él pretendía crear una familia y mantener un trabajo que le exigía disponer de una.


El niño no tiene muchos amigos. Está la mayor parte del tiempo sólo. De esta manera, va y vuelve al colegio. Un día oye a sus padres que no se quieren hacerse cargo de él tras el divorcio. El padre deja la responsabilidad a la madre para que se ocupe de su cuidado, pero ésta nunca le quiso, siempre le vio como un error. Los dos tienen ya nuevos proyectos con otras personas. El primero con una joven que está a punto de dar a luz. Ella convive con un hombre de mas edad pero con un alto nivel económico. El problema surgirá cuando el hijo atormentado por lo situación que vive, desaparezca una mañana al ir al colegio. Una vez más le habían dejado sólo en la casa. Zhenya se dio cuenta que no estaba cuando volvió a casa de madrugada. Boris había pasado la noche fuera con su nueva pareja.


La búsqueda del hijo, lo único que les une a los dos protagonistas, va a resultar infructuosa. Tanto la policía como la ONG que se ocupa de las desapariciones de jóvenes no logran encontrarle. Todas las posibilidades se agotan rápido. Las marchas dentro del bosque hasta el río que era la ruta que el niño seguía a diario para ir al colegio. La colocación de fotografías en las calles y las preguntas a los vecinos si lo han visto. La localización de su escondite en un edificio abandonado. Al final, las primeras nieves del invierno cubren las calles y los parques. El antiguo piso donde vivían empieza a ser reformado para los nuevos propietarios. Desde hace unos meses, tanto Zhenya como Boris llevan una nueva vida. Sin embargo, no parecen ser felices por la desaparición de aquel hijo que algunos años les mantuvo unidos.


La película muestra el dolor que provoca la falta de amor en las relaciones personales. Les hace implacables con la persona con la que compartieron el tiempo. Solamente la consideración moral con el hijo que les unió durante unos años, con otra persona que no es culpable de los errores del pasado, les permite tener una actitud generosa, volcada hacia los demás, más allá de sus nuevos propósitos. Sin embargo, a pesar de todo, les resultará muy difícil ser felices por el sufrimiento y el desamparo provocado a un niño cuya huella se encuentra en sus malos recuerdos de manera definitiva. El extraordinario estilo del director ruso construido con imágenes sobrias de atractiva carga poética fue merecedor del Premio del Jurado en el Festival de Cannes.

AMOR Y ALTA COSTURA

 

El diseño de moda supone un nivel de exigencia comparable al de un artista. Hay numerosos profesionales cuyos nombres han pasado a la historia y reunida sus obras en un museo. Tenemos ejemplos como Valenciaga o Yves Saint Laurent. Dedicaron todos sus esfuerzos creativos a crear distintas colecciones dentro del mercado competitivo de la alta costura, aquella que vestía a la alta sociedad de la época. Constituyeron grandes firmas que reunían a modelos y artesanos para producir sus lujosos vestidos. Este mundo queda reflejado en la película, EL HILO INVISIBLE (Phantom Thread), escrita y dirigida por el director norteamericano, Paul Thomas Anderson. 


El protagonista, Reynolds Woodcock, es un famoso diseñador, que junto con su hermana, Cyril, tiene una casa de moda en Londres a mediados de los años cincuenta. Es una empresa muy prestigiosa que viste con ropa de alta costura a mujeres ricas. Ha conseguido su fama por desarrollar un trabajo riguroso y creativo. El protagonista desde muy joven dio muestras de su talento. Se dedica todo el día desde el desayuno a la tarea de diseñar o perfeccionar los trajes femeninos. Apenas tiene tiempo libre para el amor, que siempre encuentra entre sus modelos o las clientes. Es conocido por su carácter meticuloso y egocéntrico, que hacen difícil mantener una relación prolongada con él. Sin embargo, después de romper con una de sus parejas, descubre en una camarera, Alma, procedente de Europa del Este, la mujer de su vida.


La película, contará especialmente, la lucha de esta modelo para formar parte de manera definitiva de la vida de Reynolds, no sólo como objetivo de sus gustos artísticos, sino como persona que conquistará su corazón. En principio, como han sido todas las parejas mostrará paciencia, pero la personalidad de éste, la convierte en un auténtico fantasma, sin poder hacer nada relevante, nada más que obedecer la voluntad de su jefe y amante. Todo cambiará, le llevará a sus brazos, a reconocer su afecto, cuando le enferme al hacerle comer unas setas tóxicas. Así sucederá varias veces hasta que logre doblegar su egocentrismo, y consiga que le pida matrimonio. El nivel de exigencia creativa de Reynolds y la competitividad de la moda le hará distanciarse algunas veces de su mujer, pero al final triunfará el amor y la relación se hará duradera, incluida en la realidad cotidiana.

EN FAVOR DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN


La prensa escrita siempre fue considerada el cuarto poder.  Le proporcionó dicha consideración la posibilidad de ejercer la libertad de expresión en una sociedad democrática. Es un derecho fundamental que no puede ser restringido por el poder ejecutivo de ningún país. Los presidentes de EEUU, especialmente después de la Segunda Guerra Mundial, trataron de llevarse bien con los principales diarios porque ejercían una crítica que podría debilitar su autoridad. Así le ocurrió a los propietarios y periodistas  de The Washington Post, que tuvieron hilo directo con el poder durante los años de la Guerra Fría, en las presidencias de Eisenhower, Kennedy y Johnson. Los problemas surgieron con el conflicto de Vietnam, donde se ocultó el nivel de implicación bélica y la efectividad real de la participación norteamericana.


Este problema lo narra de forma brillante, visual y argumentalmente, la película LOS ARCHIVOS DEL PENTÁGONO (The Post), dirigida por Steven Spielberg. Al frente del diario de Washington se encontraba una mujer, Kay Graham, tras la muerte de su marido. El periódico apenas tenía rentabilidad y planeaba realizar una ampliación de capital. Le superaba The New York Times, en influencia y noticias. Apostaba por un periodismo de calidad con periodistas de prestigio. El director del periódico, Ben Bradlee, se había llevado bien con el presidente Kennedy y su mujer, pero Nixon no era de su agrado por su tendencia a restringir la libertad de prensa y a no aceptar críticas. La oportunidad de recuperar influencia surgirá cuando un funcionario le pase al Times los informes secretos sobre la Guerra del Vietnam y empiece a publicarlos.


Nixon logró parar las publicaciones del Times acusándole judicialmente de revelar secretos y de poner en peligro la seguridad nacional. Ante esta situación, el Post, consigue, de la misma fuente, los mismos papeles secretos, algunos informes de Robert McNamara, en los que mostraba una situación desfavorable del conflicto del Vietnam para EEUU, cuando se decía publicamente lo contrario. En ese momento, se produce el debate dentro del periódico si publicarles, con el riesgo penal, en favor de la verdad y la libertad de expresión, o no hacerlo, y mantener la estabilidad económica, sin enemistarse definitivamente con el poder. Al final, la propietaria, Kay Graham, da su apoyo al director, Ben Bradlee, para publicarlos. Una vez dado este paso, son denunciados por la administración Nixon como el Times.


Será el Tribunal Supremo en una histórica votación mayoritaria quien apueste por la libertad de expresión consagrada en la constitución y permita a los diarios más importantes del país revelar lo que aquellos informes secretos decían sobre un conflicto que causaba miles de muertos entre los jóvenes norteamericanos e ingentes recursos económicos. Además, EEUU no podía salir victorioso de ese conflicto en Indochina, a pesar de su esfuerzo bélico. Lo que hizo fue mantenerlo en el tiempo según una estrategia errónea. Esta película, por tanto, muestra la necesidad del periodismo de calidad más próximo a la verdad. Aquél que llegó incluso a propiciar la destitución del mismo presidente Nixon años después. El mayor enemigo del mandatario actual, Donald Trump, cuyo ascenso al poder se vio favorecido por la manipulación de las redes sociales mediante las fake news, en una época denominada de la posverdad.

EL FUEGO Y LA IRA


En cualquier lugar idílico y apartado se puede encontrar la violencia manifestada en unos hechos puntuales. La ejerce el ser humano que no le conmueve lo apartado del lugar, sino el estímulo de que su fechoría quedará impune. La imposibilidad de resolver un suceso trágico y triste, que solo importa con el tiempo a los directamente afectados, engendra una ira encendida que provoca otras situaciones dramáticas. Es lo que le lleva a actuar a la protagonista de la película, TRES ANUNCIOS EN LAS AFUERAS, dirigida y escrita, por el irlandés Martin McDonagh. En la localidad de Ebbing, Missouri, Mildred Hayes, quiere que el asesinato de su hija no quede sin resolver, y decide colocar tres carteles en las vallas publicitarias de la carretera que conduce a su casa, recordando el suceso y pidiendo justicia al jefe de policía.


Los tres carteles provocan un escándalo en la pequeña población. El jefe de policía tiene buena fama y además está enfermo de cáncer. Habrá vecinos que la apoyen, otros, en cambio, se enfrentarán a ella, especialmente, el ayudante del sheriff, un agente violento y racista. A partir de los anuncios se desatará la ira en la población. La de los agentes del orden para convencerla que retire esa publicidad, cuando no hay pruebas ni culpables del crimen cometido contra su hija. La de su exmarido, que la ha maltratado durante media vida, y la culpa de no haberla cuidado. Una violencia física y verbal que ejerce la protagonista y los distintos personajes, en afilados diálogos, con sucesivos cambios de guion, llenos de contrapuntos argumentales. Una historia triste y trágica de partida se transforma en una secuencia de sucesos como la quema de las vallas publicitarias o la de la misma comisaría del pueblo.


La historia engancha desde el principio al espectador. Resulta intrigante que la madre con tanto arrojo pueda descubrir a través de los anuncios al asesino de su hija. Sin embargo, en ese sentido no va a desarrollarse la acción, sino en la dirección del enfrentamiento entre los protagonistas motivados por la ira desatada por la madre coraje. La historia pasa de la tristeza a situaciones donde se muestra el humor negro que relativiza el suceso criminal por el que arranca la película, hasta llegar a lo grotesco. De igual forma, los personajes descargan su ira por el racismo, el machismo, la desigualdad y la injusticia, muy propios de esta población de la América profunda. Aparece, por tanto, ante el espectador, una película que evidencia de manera singular, a la manera de una obra teatral, lo que merece ser repudiado de la condición humana.

CONTRA EL SIDA


La irrupción de la enfermedad del SIDA supuso un antes y un después para las comunidades más afectadas: homosexuales, drogodependientes, y hemofílicos. Era a finales de los años 80 y principios de los 90 una enfermedad nueva de la que se desconocía su origen y muchos mecanismos biológicos. Se transmitía principalmente a través de la sangre y las relaciones sexuales. Desde el principio se supo que era un virus que destruía las defensas del cuerpo humano hasta que la incidencia de infecciones ocasionales le debilitaba y le llevaba a la muerte. Las autoridades públicas y las empresas farmaceúticas iniciaron una investigación para descubrir una vacuna o la manera más efectiva de combatir la transmisión y la infección. Sin embargo, el número de afectados creció rápidamente y los tratamientos que se empleaban eran insuficientes para frenar la enfermedad.


De esta manera, surgieron grupos combativos, que luchaban contra la transmisión del SIDA, por una parte, y por otra, en favor del incremento de las inversiones por parte de los estados para concienciar a la población y desarrollar la investigación, así como de las empresas farmaceúticas. La película, 120 PULSACIONES POR MINUTO (120 battements par minute) dirigida y escrita por el francés Robin Campillo, muestra las actividades llevadas a cabo por el grupo Act Up de París a comienzos de la década de los noventa. Un grupo formado por jóvenes homosexuales, muchos de ellos seropositivos. El propio director, y el coguionista, Philippe Mangeot, fueron militantes del mismo en aquellos años. La forma muy realista y precisa en la que está tratado el tema, basado en los debates constantes para mostrar la estrategia a seguir y los límites que se deben tener, así como las relaciones estrechas entre ellos, fueron merecedoras del Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes.


La película combina, así,  la reflexión ante la situación trágica del progreso mortal del SIDA, sin que haya medicamentos efectivos, las escenas trágicas de los infectados, y la experiencia personal de orientación homosexual entre los dos protagonistas,  Sean Dalmazo, que está empezando a desarrollar la enfermedad,  y Nathan. El ritmo que llevan los activistas resulta acelerado entre los debates y las acciones de protesta, como la de interrumpir una conferencia del representante político para lucha contra el SIDA, lanzando bolsas de sangre, o hacer lo mismo en las oficinas de la empresa farmaceútica que investiga un nuevo medicamento. En otra de las protestas, visitan un centro de enseñanza secundaria y reparten preservativos entre los alumnos ante las denuncias del director. A pesar de este ritmo acelerado de la lucha, queda tiempo para seguir viviendo de la misma manera, bailando en la discoteca, mientras se sucede el golpe mortal del virus.

FÁBULA INFANTIL


Dos trayectorias vitales simétricas, una en los años 20 y otra en los 70 confluyen en la película, EL MUSEO DE LAS MARAVILLAS (Wonderstruck), del director norteamericano, Todd Haynes. Constituyen dos relatos paralelos, uno, el más antiguo, en blanco y negro, lo protagoniza una niña sorda que busca primero a su madre en Nueva York, el otro, un niño, cuya madre murió atropellada por un coche, busca a su padre, también en la misma ciudad. La caida de un rayo en la casa donde estaba le dejó sordo también. Solamente tiene una pista para encontrar a su progenitor. Un libro titulado como la película, con un marcapáginas con el nombre de una libreria. El sentido de todos estos elementos se van descubriendo según vamos viendo los distintos relatos hasta confluir al final en uno sólo.


Los museos como el de Historia Natural de Nueva York, tuvieron su origen en el siglo XVI a partir de las cámaras de maravillas que reunían las colecciones de objetos de la nobleza de aquel tiempo. Hoy cumplen una función didáctica importante, y lo que es más relevante tal vez, sirven de lugares donde se alojan los recuerdos de muchos niños que los visitaron. A los dos protagonistas de la película, les supuso un cambio importante en sus vidas o descubrir el sentido de las mismas. El libro que da titulo a la película, un catálogo antiguo de los años veinte de una exposición de aquel museo, es el punto de encuentro de los dos. A esa exposición fue la niña donde trabajaba su hermano huyendo de su padre y de su madre, una famosa actriz. El libro, igualmente, es un regalo que realizó un joven conservador a la madre del niño.


A Ben, el destino primero, y luego, el libro, le llevó a la librería donde descubrió quién fue su padre, y la verdad sobre su vida. Los recuerdos y los sueños, covertidos en pesadillas se hacen entonces realidad. El espectador también descubre el sentido de todos los personajes y de la historia. La niña protagonista, Rose, es su abuela, que tuvo un hijo, que como ella empezó joven a trabajar en el museo. Éste, en un viaje a Minnesota, tuvo una relación con la madre de Ben con la que nunca se casó porque murió pronto. De esta manera, el argumento de la película es un compendio de dos vidas separadas por el tiempo, pero unidas por los lazos familiares y los sueños infantiles. El museo, por tanto, es un lugar donde se coleccionan aquellos objetos naturales o artísticos significativos de la historia, pero también, convertido en un lugar simbólico, de los recuerdos y fantasías, que explican nuestras vidas.

SOBRE EL AFECTO FAMILIAR


Las diferencias entre padres e hijos, las costumbres familiares tradicionales y las relaciones modernas, la división entre pueblos de distinta etnia, se muestran en la ópera prima del director ruso, Kantemir Balagov, titulada, DEMASIADO CERCA (Tesnota). Ambientada en la región del Caúcaso Norte de Rusia en los años noventa, cuenta el secuestro de una joven pareja judía el día de su compromiso de boda. Sin embargo, la auténtica protagonista de la película es la hija mayor de la familia, Ila, que ayuda a su padre en las tareas del garaje para ganarse la vida. Tiene un novio que no pertenece a la tribu judía de Nalchik donde viven, sino al pueblo kabardiano, natural de la zona. 


Ila tiene una actitud rebelde, contraria a las costumbres familiares. Los padres dan todo su afecto al hijo de la familia que va a contraer matrimonio con una chica judía. Ella prefiere relacionarse con su novio y sus amigos, y elude cualquier relación con un hombre judío, según las costumbres tradicionales. Esta oposición contra la familia y las costumbres propias,  van a salir a la luz cuando secuestren a su hermano y su futura esposa. La necesidad de pagar el rescate obligará a los padres a buscar apoyo en la comunidad religiosa  y a empeñar el taller de reparación de coches. Para conseguir dinero, a su vez, éstos, concertarán, a cambio de dinero, su matrimonio con un joven judío, pero ella lo rechazará en favor de su libertad de elección.


Al final, los padres consiguen el dinero del rescate, y los captores, liberan a la pareja de jóvenes judíos secuestrada. En este momento, ante la situación precaria que queda la familia por haber empeñado los bienes, surgen discrepancias de si seguir, padres e hijos juntos, al marcharse todos de la ciudad para otro lugar en busca de trabajo, o permaner en ella los hijos, con sus parejas e irse los padres. La situación, que pone término a la película, se resuelve en que los jóvenes comprometidos se quedan y los padres se van junto a Ila que abandona a su novio. De esta manera consigue lo que no tuvo nunca, convertirse en la hija preferida, recibir todo el amor y dedicación que su madre, por su rebeldía,  siempre le negó. Una actitud contraria justificada por esa falta de afecto recibida en comparación con el hermano. La historia, realizada de forma sencilla, directa y con gran calado emocional, mereció el Premio FIPRESCI del Festival de cine de Cannes.

TRAGICOMEDIA EN CONEY ISLAND


El director y guionista, Woody Allen,  construye a modo teatral su última película, WONDER WHEEL (La noria), donde muestra un momento de la vida de cuatro personajes de clase media baja. La localiza en la playa y el parque de atracciones de Coney Island de Nueva York en los años 50, donde vive la pareja protagonista, el encargado del tiovivo, Humpty, James Belushi, y Ginny, Kate Winslet, ex actriz que trabaja como camarera. Llevan una relación problemática por la falta de recursos y el alcoholismo de él. La situación se complica cuando llega Carolina, la hija que tuvo el marido en su primer matrimonio, después de cinco años huida con un mafioso con el que se había casado muy joven. Huye porque la trataba mal y se había chivado a la policía. Entonces el padre, decide esconderla y darle unos estudios que dejó sin terminar.


La historia también la protagoniza un joven salvavidas que estudia en la universidad un máster para poder luego ser escritor, además, cuenta los distintos acontecimientos en los que él tiene un papel decisivo. En primer lugar porque llega a ser amante de Ginny, que quiere escapar de su tormentoso matrimonio con Humpty, para lograr una relación satisfactoria. Ella fue la causa que provocó su anterior ruptura al ser infiel. De ésta nació un niño que se dedica a prender fuego, traumatizado por el sufrimiento de la madre con sus parejas. En segundo lugar, Mickey Rubin, interpretado por Justin Timberlake, ve la relación con Ginny con escepticismo, sin llegar a comprometerse mucho, hasta el punto que cuando conoce a Carolina, Juno Temple, decide abandonar a la madre y conquistar a la hijastra.


De todas formas, Mickey, no conseguirá sus propósitos, porque unos mafiosos al servicio del marido de Carolina la secuestran al volver a casa después de su primera cita con ella. Ginny, había visto a los sicarios por el restaurante donde trabajaba, pero en vez de avisarla por teléfono del riesgo, no llegó a completar la llamada de alerta en venganza por haberle quitado a su amante. Al final, todo vuelve a ser como al principio. Ella continuará la relación tormentosa e insatisfecha con su marido, que la necesita para poder seguir adelante con su pobre ocupación en el tiovivo. Las vidas de los protagonistas, por tanto, siguen el movimiento de la noria, que ellos ven a diario en el parque de atracciones, unas veces se sube y otras se baja en una eterno giro de la fortuna.

VENGANZA SURREAL


En la actualidad cuando hay una negligencia médica la institución de salud o el médico tienen que afrontar una indemnización al paciente. Sería más sorprendente que fuera sustituida por una suerte de maldición que recayese en la familia de aquél que cometió el supuesto error. Esta argumento es el que desarrolla la película, EL SACRIFICIO DE UN CIERVO SAGRADO, dirigida por el realizador griego, Yerges Lanthimos, por el que recibió el merecido Premio al Mejor Guión en el Festival de Cannes. Trata, así, de un castigo a modo de venganza que enuncia Martin, un chico de dieciséis años, por la muerte de su padre mientras era operado del corazón. Un castigo que recuerda el de las tragedias griegas dictado por los dioses que va a recaer sobre la familia del cirujano.


Los famosos actores, Colin Farrell o Nicole Kidman, en los papeles de Steven, el prestigioso cirujano, y Anna, reconocida oftalmóloga, son los protagonistas de esta película de género inclasificable, que mezcla la intriga o el terror con elementos surrealistas. Los necesarios para que una familia acomodada con dos hijos, un niño y una chica adolescente, brillantes en los estudios, se vea perturbada de forma dramática y violenta por un joven, que con la apariencia de agradecer y mantener el contacto con el médico que trató a su padre fallecido, tras numerosos encuentros y regalos, le diga que su actitud responde a la comunicación del castigo que debe sufrir su familia por haberle dejado morir. Un castigo que comienza cuando el niño no puede andar y deja de alimentarse y sigue con la chica de la misma forma.


Si el padre no quita la vida a uno de ellos, la enfermedad, que presigiosos médicos, no logran averiguar la causa, ni el remedio, se extendería a su mujer, hasta la muerte de todos. Ante estas circunstancias, que perturban trágicamente la convivencia familiar, tanto Steven como Anna, tratan de hacer lo posible, incluso, emplear la violencia física contra Martin, pero el mal prosigue, y ante la próxima muerte, de su hijo, acaba por cumplir el castigo, y en un juego al azar sobre quién debe perder la vida para salvar al resto, cae muerto éste, por lo que su sacrificio pondrá fin a toda la espiral de enfermedad y violencia, y traerá de nuevo la paz.


 La historia es contada con gran brillantez visual por la variedad y la composición de los distintos tipos de planos, y en la utilización de los movimientos de cámara, especialmente, los travelín, que nos recuerda el método de Stanley Kubrick. Además de la calidad del estilo visual del director, el argumento muestra aspectos de fondo que le hacen más valioso, que incomodan y hacen reflexionar al espectador. Esto lo consigue al mostrar la intimidad de la pareja protagonista o la violencia a la que puede llegar tras la aparente vida estable de una familia de clase media alta, si ese equilibrio o modo de vida se ve perturbado gravemente por algo irremediable o de difícil solución.

RETRATO DE LA PROSTITUCIÓN


La directora argentina, Anahí Berneri,  realiza un retrato crudo y directo de la prostitución en la película, ALANIS. Un retrato que tiene como protagonista a una joven de veinticinco años que es madre de un bebe de año y medio al que tiene que cuidar y alimentar. Nos muestra a la protagonista no como una mujer víctima de la explotación sexual directamente por una organización, sino como una mujer independiente, que toma decisiones, y que decide ganarse la vida vendiendo su cuerpo a los hombres. La película visualiza un trozo sólo de su vida, desde el momento que cierran el piso donde trabaja junto a una amiga, hasta que es admitida, unos días después en un local donde seguir con la actividad.


En las primeras escenas la policia cierra el departamento donde vivía y ejercía la prostitución junto otra compañera mayor. Se queda en la calle de esta manera, sin apenas dinero, por lo que tendrá que ir a la tienda de ropa de una tía que le dará alojamiento y cuidará del niño. Esta señora le propone que busque un trabajo para ganarse de nuevo la vida y poder sostener a su hijo. Tras un fallido intento como chica de la limpieza y cuidado de una anciana, ella decide volver a prostituirse, donde tendrá la oposición violenta de otras mujeres que ejercen en la calle. Finalmente, logra ser admitida en un piso a modo de burdel en el que puede realizar su actividad sin peligro.


La película recibió en el último Festival de cine de San Sebastián dos grandes premios, a la mejor dirección y a la mejor actriz protagonista. El primero para una realización cinematográfica entendida como un relato directo, muy realista, sin reflexiones morales de la prostitución, donde no hay la división tradicional del drama con planteamiento, nudo y desenlace, sino una porción de la narración. El segundo premio para la conmovedora interpretación de Sofía Gala Castiglione en el papel de Alanis, junto a su hijo en la ficción y el vida real, Dante. El cartel de la película en la que aparece amamantándole hace honor al contenido, el de una mujer madre que lucha por la supervivencia económica en los márgenes de la sociedad sin perder los rasgos de humanidad.