EN LA NOCHE DE BODAS


El comportamiento humano, las decisiones sobre las etapas de la vida individual dependen del momento histórico, de las condiciones sociales de cada uno. No es lo mismo a comienzos de los años sesenta del siglo XX que en 1975 o en el siglo XXI; ser joven veinteañero recién terminados los estudios universitarios o ser ya adulto o anciano, pero cualquier decisión puede ser fundamental y determinar las siguientes etapas de la vida. Este es el tema de la película, EN LA PLAYA DE CHESIL, dirigida por el británico, Dominic Cooke, basada en la famosa novela del escritor, Ian Mcewan, de quien es el propio guion. Florence y Edward, recién casados, en la primera noche de su luna de miel, a la orilla del mar, toman la decisión de separarse, de no seguir juntos.


Los dos protagonistas, pertenecían a clases sociales diferentes y habían sido brillantes estudiantes, una de música y otro de historia. Cayeron perdidamente enamorados en el ambiente universitario contrario a las armas nucleares, a la llamada Guerra Fría. Tenían proyectos de futuro juntos, uno formar un quinteto de música clásica y otro escribir un gran libro con los protagonistas secundarios de la historia. La película se sitúa en 1962, en la playa de Chesil, en su primera tarde tras la boda. Nos cuenta el paseo por el lugar, la llegada al hotel, y la primera cena. Mientras el espectador va conociendo lo que sucedió hasta llegar a ese momento en flash back sucesivos. Sin embargo, cuando llega su primer encuentro íntimo, todo se viene abajo. Florence siente rechazo de esta experiencia con Edward, y sale huyendo de la habitación. Le confiesa que querría vivir junto a él pero sin tener relaciones sexuales.


Edward, entonces, decide separarse definitivamente de ella, sin importarle el tiempo feliz vivido entre ellos. La narración entonces se traslada a 1975 cuando vuelve a tener noticias de Florence. En su tienda de discos llega una niña que quiere regalar a su madre un disco de Chuck Berry. En su mano lleva la funda de un instrumento musical con una pegatina con el nombre del quinteto de música clásica que tenía en proyecto su exmujer. En las últimas escenas de la película, a comienzos del siglo XXI, los dos protagonistas, ya ancianos, se vuelven a encontrar. Ella se presenta para dar un concierto en la famosa sala de música clásica de Londres donde había trabajado de joven. Allá va acompañada de sus hijos y nietos, él forma parte del público. Cuando se cruzan sus miradas, les embarga la emoción de aquella relación frustrada de su juventud, y que todavía, recuerdan en su interior.

EN EL LEJANO ESTE


Todas las regiones europeas, incluso las más atrasadas, han visto cambiar sus paisajes rurales y las costumbres de los habitantes, fruto de las migraciones y la oportunidad de inversiones a causa del mundo globalizado. Los países del este y sur del Viejo Continente han visto los fondos de la Unión Europea como una oportunidad para la construcción de infraestructuras y el desarrollo de sus regiones pobres. La oportunidad de un mayor desarrollo y mejores servicios de electricidad o abastecimiento de agua puede traer como contrapartida el choque entre los ciudadanos de diferentes naciones. Unos celosos de su medio rural, de las relaciones tradicionales entre los hombres y las mujeres, y otros, en llevar a cabo su objetivo empresarial, a la vez que divertirse en los momentos de ocio.

La película alemana, WESTERN, dirigida por Valeska Grisebach, trata de los problemas que surgen entre un grupo de trabajadores alemanes encargados de construir una central eléctrica y los habitantes de una zona rural de Bulgaria. En principio, con la potencia de sus máquinas y recursos, no les importan  mucho sus gentes y el medio natural de la región. Viven apartados en unos barracones separados de la población cercana. Llevan una vida monótona, en medio del monte, sin posibilidades de ocio. Les separa el idioma, la posibilidad de comunicarse, y los primeros roces surgen cuando el capataz molesta a unas jóvenes bañistas en el río. Un miembro de la brigada será quien poco a poco se vaya introduciendo en la comunidad. Primero en el bar, luego con un grupo de amigos que le abren sus casas, sus familias para que no se encuentre sólo. 


Las gentes del pueblo llevan una vida humilde, empleándose en las más variadas ocupaciones. No hay mucha riqueza en la zona, a pocos kilómetros de la frontera griega. En un momento dado las obras de los trabajadores alemanes tienen que parar por falta de agua y materiales. Tienen en ese momento que contactar con los proveedores de la zona y prometerles a cambio, que les modernizarán el pozo de agua para el abastecimiento del pueblo. Para ello se sirven del miembro de la brigada que  se había acercado a varias personas del pueblo. De esta manera conseguirán sus objetivos, vivir en paz sin problemas, siempre manteniendo el respeto entre ellos. Unos progresar, con nuevas infraestructuras y el dinero que trae la empresa extranjera, y otros, poder trabajar  sin ninguna penalidad, disfrutando del ocio y la diversión de los lugareños, pero sin ir más allá, sin aprovecharse ni alterar las circunstancias que condicionan la vida de cada uno.

LA AVENTURA DE LOS DINOSAURIOS


El cine de entretenimiento y aventura tiene actualmente un buen ejemplo con la película JURASIC WORLD: EL REINO CAÍDO, dirigida, esta vez, por el español J. A. Bayona, una nueva entrega de la saga iniciada hace muchos años. Una entrega que engancha al espectador desde el principio con sus numerosos golpes de efecto, riesgos y peligros que acechan a los protagonistas, principalmente, la joven pareja compuesta por Claire, exgerente del parque Jurasic World, hoy encargada de una organización protectora de animales, y Owen, exentrenador de los animales. La misión era salvar a los dinosaurios que vivían en la isla de Nubla, en peligro por la erupción de un volcán que iba a destruirla por completo. Un anciano millonario había ideado el plan de rescatarlos y trasladarlos a otra isla. En su juventud fue uno de los científicos que había logrado clonar desde el material genético hallado en ámbar, las distintas especies de dinosaurios perdidos.


Sin embargo, la misión se tuerce cuando se descubre que la verdadera intención es vender a los dinosaurios en subasta, así como, emplear al único dinosaurio entrenado, un velociraptor, para controlar a otro espécimen fabricado en el laboratorio para ser utilizado como arma letal para la guerra. La pareja protagonista y unos jóvenes expertos en medicina y teconología, logran salir de la isla que finalmente queda destruida por la erupción violenta del volcán. La aventura y los peligros, no cesan en ningún momento. En la isla buscando al velociraptor entrenado; en la huida mientras numerosas bolas de fuego asedian a los personajes. En el traslado en barco escondidos frente a los cazadores sin escrúpulos. Luego en la mansión del viejo científico, que es la tapadera de una organización criminal que pretendía vender a los dinosaurios de la isla, y clonar especímenes violentos.


La acción incesante que envuelve a los protagonistas, la pareja de adultos, la de los jóvenes y a la niña, nieta del viejo científico moribundo, tiene distintos componentes argumentales, algunos de ciencia-ficción. El primero de ellos, la idea que ha dado origen a la saga. La de clonar distintas especies de dinosaurios a partir del material genético hayado en los insectos fosilizados en ámbar. La posibilidad de crear una nueva especie, cada vez más violenta, a partir de ellos. Sabemos que los dinosaurios se extinguieron hace más de 60 millones de años en un periodo geológico antes de la orogenia alpina, por los cambios climáticos  de la Tierra. 


El segundo argumento se centra en los riesgos de los avances científicos para la Humanidad, que la posibilidad de clonación se utilice con fines malignos. El tercero, la necesidad de preservar las especies salvajes, incluso aquellas creadas por el ser humano, aunque con ello alterásemos los ecosistemas actuales. Finalmente, si no dudaríamos en ayudar a un clon humano, como la niña protagonista, hija del viejo científico, igualmente lo haríamos con los clones de animales. Tras estos planteamientos argumentales, queda claro donde se sitúan los representantes del bien y del mal, donde se encuentra el amor, la afectividad o el odio, los valores éticos, y aquellos que persiguen un fin negativo, que beneficia a unos pocos y perjudica a la mayoría. Unos planteamientos destinados a todas las edades que permiten un intenso entretenimiento visual. 

LA FOTOGRAFÍA DE BRASSAÏ

Autorretrato, 1930-1932

La fundación Mapfre de Madrid organiza una extensa retrospectiva del fotógra BRASSAÏ, seudónimo del artista Gyula Halász, nacido en Brassó en la Transilvania austrohúngara, convertido en un auténtico clásico de este arte, a pesar de sus dotes para el dibujo y la pintura. Tras su formación en Budapest y Berlín, se instalaría definitivamente en París en 1924. Seis años después empezó a dedicarse plenamente a la fotografía. La exposición madrileña reúne más de 200 obras, divididas en doce secciones temáticas dentro de la gran diversidad del trabajo del artista. La mayoría pertenecen a su mejor época, a los años treinta cuando París era una auténtica fiesta, el centro cultural de toda Europa, antes de la Segunda Guerra Mundial que lo transformaría todo.

Bal des Quatre Saisons, 1932

Las fotografías de París, los monumentos, las gentes, los rincones pintorescos, y sobre todo la ciudad de noche, le darían fama, hasta tal punto que el escritor, Henry Miller le llamaría el ojo de París. En 1932 publicó alguna de ellas en su libro, Paris de nuit. Empleaba una cámara de placas de vídrio donde captaba imágenes tras largas exposiciones, en las que destacaba la incidencia de la luz sobre los adoquines, las vacías calles y los muros desgastados. Unas superficies propicias para ser pintadas o grabadas con los grafitis, una manifestación a la que él prestaría una atención especial, hasta tal punto que llegó a coleccionar cientos de ellos. Por otra parte singulariza las gentes que se mueven por sus calles, protitutas, trabajadores de los mercados, faroleros o policías en bicicleta, aquellos amantes que se besan en un callejón.

Montmartre, 1931

Su estilo es directo, muy cuidado en los detalles de composición y luz. Apuesta normalmente por el formato vertical. Le interesa la imagen reflejada por los espejos, especialmente de los lugares nocturnos, jugando con la composición y el significado que podría sugerir. Proporciona y eleva la representación estética de maleantes y personajes de los bajos fondos. Por otro lado, participó de la actividad artística parisina que le abrió su colaboración con la revista de arte Minotaure, donde expondrían sus trabajos los escritores y pintores surrealistas, como Salvador Dalí. La ocupación alemana lo trastocó todo. Tuvo que abandonar la fotografía profesional para dedicarse al dibujo y la escultura, a la respresentación del desnudo femenino.


Tras la guerra, la fotografía no fue su única ocupación, aunque no la abandonaría.  Trabajaría para la revista, Harper´s Bazaar que le llevó a recorrer Francia y numerosos países como España. En la exposición hay dos imágenes del barrio gótico de Barcelona en los años 50 donde aparece el pintor Joan Miró, a quien conocería en los años del París de las vanguardias. A lo largo de la retrospectiva abierta en estos días, nos encontramos un grupo importante de retratos de los artistas y escritores con los que relacionó Brassaï en aquellos tiempos dorados de la cultura.


HACIA NINGUNA PARTE


Se ha dicho muchas veces que la historia se repite o que el pasado nunca muere. Nuestro tiempo coincide con la globalización económica y la llegada de numerosos inmigrantes a las sociedades desarrolladas de occidente. Se mantienen viejos conflictos en Oriente Próximo y numerosos refugiados quieren escapar de la guerra. Ante esta situación, no sólo en el Viejo Continente, sino en el resto del mundo, se vive un proceso de renacionalización, de cierre de fronteras inspirado por fuerzas políticas extremistas que si alcanzasen el poder, no tendrían reparos en utilizar aquellas medidas que propiciaron la violencia contra el diferente del siglo XX. En este contexto se encuentra la película, EN TRÁNSITO, dirigida por el realizador alemán, Christian Petzold, basada en la novela del mismo título de Anna Seghers.


El argumento se sitúa en el comienzo de la Segunda Guerra Mundial cuando numerosos perseguidos por ser judíos o por sus ideas políticas tratan de huir de Europa con destino a América ante el avance de las tropas alemanas. Estos perseguidos se concentran en el puerto de Marsella hasta lograr hacerse con un visado y un billete para escapar. Uno de ellos es Georg, un joven alemán, que de manera fortuita, al entregar unas cartas por encargo, se hace con la documentación y la identidad de un escritor muerto, que había conseguido un pasaje y un visado para llegar a México. Sin embargo, se encuentra que le busca su exmujer, Marie, a pesar que se había separado de él en la huida desesperada pero que mantiene su amor. Georg no se atreve a decirle la verdad, mientras se enamora de ella. Hace todo lo posible para entregarle su visado y pueda escapar de los nazis.


En Marsella viven otros personajes desesperados. Un médico pediatra que había ayudado a Marie a escapar de París, que será el que al final, se quede con el visado y el billete de barco del escritor, y la familia de su compañero herido, un niño y una mujer sordomuda con los que Georg entabla amistad. Los protagonistas, éste y Marie, por diferentes razones, permanecerán, así, en la ciudad portuaria en tránsito, junto a otros marginados, mientras ven la llegada de la represión alemana. La película no está ambientada en los tiempos que narra el argumento, a principios de la Segunda Guerra Mundial, sino en la actualidad con la misma inmigración africana, los gendarmes y  los coches patrulla de ahora. Por tanto, como se ha dicho, es una metáfora del tiempo, una reflexión sobre el presente que es el pasado, si dejamos de ser conscientes de ello y no hacemos nada para evitarlo.

NOVELA Y REALIDAD


Una vez más, el director Roman Polanski estrena una película cuyo protagonista es un escritor y un libro que se está elaborando, alrededor del cual gira el argumento. Así lo hizo en The Ghost Writer, con una trama de carácter político, ahora, en cambio, se centra en los aspectos creativos, en BASADA EN HECHOS REALES (D´après une histoire vraie), donde la relación entre dos mujeres escritoras, una famosa, que acaba de promocionar su última obra literaria, y otra, una joven desconocida, que trabaja por encargo, resulta esencial para la historia. Desde el primer momento que se conocen entablan amistad. La primera, Delphine, se encuentra angustiada porque no puede comenzar su nueva obra; la segunda, Elle, busca un trabajo de escritora, y con su inteligencia y encanto, irá entrando en su vida.


El argumento de la película se desarrolla como una intriga psicológica y hasta cierto punto de terror. A Delphine, le resulta muy difícil concentrarse para comenzar a escribir, pues empieza a recibir anónimos que ponen en cuestión su vida privada. Elle, con su iniciativa y claridad de ideas le ofrece soluciones para que vuelva su inspiración, incluso van a vivir juntas. Pronto, su joven amiga se convierte en confidente y secretaria. Le aisla de sus contactos y controla todos los correos con el pretexto que tiene que centrarse en su trabajo. Delphine se siente manipulada y expulsa de su casa a Elle. Sin embargo, la primera se rompe una pierna al caer por la escalera empinada de su casa, y le llama, de nuevo, para que le ayude.


Deciden trasladarse a una casa de campo para vivir más cómodas. A Delphine le vuelve la inspiración, cuando Elle le va contando un pasado trágico como el suicidio de su pareja. Piensa, en secreto, que su nueva novela, trataría sobre su amiga. Sería, por tanto, una obra realista, y se alejaría de la ficción por primera vez como le aconsejaban. Pero Delphine se pone enferma por las comidas que le prepara. Descubre que le está envenenando. La relación entre ellas se deteriora cada día por las malas intenciones de Elle. Una noche lluviosa logra escapar para caer en una zanja de la carretera. A la mañana siguiente, los obreros, le llevan al hospital. Una vez recuperada, comprueba en los medios de comunicación el éxito de su nueva novela que ella no había escrito.


Delphine, hace suya esta nueva novela y firma, como siempre ejemplares de cara al público. De esta manera termina la película que tiene como título el mismo que aquella. Las distintas elipsis del director al contar la historia dejan diferentes interrogantes en el espectador. Por un lado, cuál es su tema, que ha logrado el éxito, su propia autobiografía, la de su amiga, o la experiencia de vivir juntas, por otro lado, cuál sería el destino de Elle. Sin duda, lo importante, ha sido la tensión psicológica y el suspense, la relación tortuosa entre las dos protagonistas. El juego, visual y argumental, sobre una novela, realista o de ficción, que se va escribiendo tal vez explícita o implícitamente, según transcurre el argumento de la película.

ENTRE LA REALIDAD Y LA FICCIÓN


La educación permite la posibilidad de pensar y reflexionar a los jóvenes sobre la realidad que les rodea, junto a otros situados en las mismas condiciones sociales. También, tomar partido, orientar sus preferencias y prepararse para el futuro. En el mundo globalizado actual, este colectivo experimenta la seducción de los extremismos, los religiosos o los políticos, porque no les deja apenas opciones para integrarse facilmente, y les requiere mucha preparación. Ante el aburrimiento y la falta de perspectiva, el aprendizaje, les ayuda afrontar el presente y decidir mejor su vida. La película, EL TALLER DE ESCRITURA (L´Atelier), escrita y dirigida por el realizador francés, Laurent Cantet, plantea estos problemas, en un grupo de jóvenes de la ciudad de Ciotat, una ciudad portuaria de la Provenza.


Olivia, una conocida escritora, proveniente de la capital, se encargará de dirigir el taller de escritura como parte de un programa de integración social para jóvenes de distintas sensibilidades y situación social. Deberán escribir una novela policiaca. El taller de escritura tiene varios objetivos. Uno de ellos es la propia relación entre los jóvenes, unos musulmanes de origen norteafricano, otros, de origen francés, la mayoría de clase trabajadora. Mediante los debates de cómo afrontar la historia, comparan la experiencia familiar y su formación cultural. Les conduce a un relato con un crímen situado en el pasado y el presente, relacionado con la luchas obreras que se produjeron en el antiguo astillero, hoy reconvertido en un espacio para construir barcos de recreo.


Todos los integrantes del taller están de acuerdo con la historia, salvo Antoine, un joven solitario, con algunas ocupaciones temporales, que se enfrenta a la profesora y a varios miembros del grupo. La película se centra sobre todo en su actitud reactiva, de rechazo. Tiene amigos violentos que emplean armas. El preferiría escribir una novela ambientada en el puerto deportivo, exclusivamente situada en la actualidad. Le gusta el ejército y las ideas de la extrema derecha que apuesta por impulsar el nacionalismo y oponerse al mundo globalizado, que ha deteriorado la actividad económica por la competitividad que supone en todos los aspectos. Igualmente, amenaza a Olivia con una pistola para que sea consciente que la motivación de un asesinato puede ser lo más banal, y la excusa, el aburrimiento y la falta de perspectivas, que le impulsa a actuar de esta manera irracional como si en vez de vivir en la realidad material, estuvieses en un videojuego violento.

LAS FOTOGRAFÍAS DE MAGNUM

Elliot Erwin, Autorretrato, 1979

La Fundación Telefónica organiza la exposición, PLAYERS. LOS FOTÓGRAFOS DE MAGNUM ENTRAN AL JUEGO, que reúne unas 200 imágenes de 46 autores distintos de la famosa agencia fundada hace poco más de 70 años por Henri Cartier-Bresson, George Rodger y David Seymour para mostrar fotografías referidas al juego en un sentido amplio, siguiendo una estructura hasta cierto punto laberíntica. Los comisarios son los prestigiosos fotógrafos, Martin Parr, director de la agencia, y Cristina de Middel, que pretenden mostrar una perspectiva distinta de la misma. Aquella que no se centran en imágenes documentales de gran calidad, sobre importantes acontecimientos sociales e históricos, algunas hoy icónicas, sino imágenes lúdicas de personas anónimas.

Alex Webb, Chicos jugando en el parque, Cuba, Habana, 2000

En la exposición se incluyen fotógrafos de distintas generaciones. Desde Bruce Davison y Elliot Erwitt hasta las incorporaciones más recientes como Alec Soth o Christopher Anderson. Los propios comisarios muestran varios grupos de obras. Cristina García Rodero es la única representante española miembro de la agencia de la que hay ejemplos. No hay un número fijo de obras por autor. De esta manera hay unos autores con mas fotografías que otros. Elliot Erwitt es el autor mejor representado. Se combina sin ningún criterio fijo, el blanco y negro y el color. En algunos paneles se incluyen vídeos que complementan a las fotografías.

Richard Kalvar, New York Ciy, 1969

Hay variedad en los temas que captan el juego, el tiempo del ocio. Los autores fotografían a jugadores de béisbol, golf o fútbol, o una especie de rugby ancestral, el juego de la pared que Peter Marlow tomó de los alumnos de Eton. Las imágenes pueden ser también de músicos, muchos de ellos de jazz, que capturan Guy Le Querrec o Dennis Stock. También músicos noruegos de heavy metal o la muchedumbre que disfrutaba en el legendario concierto hippy de la Isla de Wight. Por otro lado, podemos ver numerosas imágenes de niños y adolescentes jugando en la calle, en los parques, en el interior de los hogares, obras de los anteriormente citados, Bruce Davison, Cristina García Rodero o Abbas. Finalmente, los propios fotógrafos juegan con los efectos visuales, buscando la complicidad del espectador, como Richard Kalvar, Mark Stuart y Carolyn Drake, entre otros. Todas las fotografías de la exposición, por tanto, representaciones de momentos decisivos, según la pretensión de Cartier-Bresson, pero esta vez, de unos hechos intranscendentes.

LA VIDA DE J.D. SALINGER


Llegar a ser un artista o escritor de prestigio o intemporal no es posible para todo el mundo a pesar de todo el esfuerzo que inviertas. Si incluyes la fama, la popularidad, entre el gran público, la dificultad es mayor, aunque ésta puede presentarse en obras de arte o literarias de mediana calidad, poco duraderas en el tiempo. La película, REBELDE ENTRE EL CENTENO (Rebel in the Rye), ópera prima del realizador, Danny Strong, trata estos temas referidos a la interesante y enigmática vida del escritor norteamericano, J.D. Salinger, autor de la archiconocida novela, El guardián entre el centeno, de ahí el título. Esta obra maestra de la literatura contemporánea, que desde su publicación tuvo un enorme éxito hasta la actualidad, fue creada y determinada por el carácter y las condiciones de la vida de su autor.


J.D. Salinger, que provenía de una rica familia de empresarios neoyorkina, fue rechazado por varias universidades por su fuerte carácter. Al negarse a seguir el negocio familiar, decidió hacerse escritor, confiado en sus aptitudes, para lo cual solicitó estudiar un curso de escritura en la universidad de Columbia, en las clases del profesor, Whit Burnett, que descubrió un talento sin depurar. En un primer momento le obsesionaba encontrar una voz propia, un estilo original, además de publicar, sobre todo para impresionar a la hija del famoso escritor de teatro nortemericano, Eugene O´Neill. Ésto lo consigue en la modesta revista literaria, Story, dirigida por este profesor, en forma de cuento breve. ´La publicación del mismo le estimularía a seguir escribiendo este tipo de pequeños relatos. En uno de ellos, destacaba un personaje llamado Holden Caulfield, que llamó la atención de su mentor, pero la relación entre maestro y discípulo se deterioró cuando el primero fracasó en la publicación de su primer libro.


Como a muchos jóvenes de su época, la Segunda Guerra Mundial, le cambió su vida. Participó en el frente desde el desembarco de Normandía y conoció las penalidades de la guerra, hasta tal punto que tuvo que estar en un hospital psiquiátrico. No dejaría en ningún momento de escribir a pesar de ser testigo de la violencia del combate, de los campos de concentración y de la muerte de su amigo. Cuando se recuperó del trauma, regresó a Nueva York para rehacer su vida. Pronto, tras divorciarse, encontró la inspiración y un cierto prestigio al conseguir ser colaborador de The New Yorker. La fama definitiva vendría con la publicación de su primera novela, que alcanzaría la categoría de obra maestra, a pesar de ser rechazada por varias editoriales, una obra en cierto modo autobiográfica, elaborada durante el conflicto bélico.



Salinger pretendía simplemente su publicación, ninguna campaña de marketing. Sin embargo, rápidamente, se convirtió en un bestseller, que le proporcionaría una fama, una exposición al público que el rechazaba, de tal manera, que tomó la decisión de dedicarse siempre a escribir, pero nunca volver a publicar durante su vida. No quería interferencias de nadie, cualquier influencia en su labor creativa hasta el punto de vivir aislado en una casa de campo, sin apenas contacto con la gente, aislado incluso también de su mujer e hijos. Así lo hizo hasta su muerte a los 91 años. La razón parece estar en la espiritualidad que practicó para serenar su mente, la búsqueda de la tranquilidad mental tras la experiencia traumática de la guerra que él nunca superó del todo, en la cual la escritura era una verdadera evasión en la búsqueda del equilibrio personal.

SOBRE LA VIOLENCIA DE GÉNERO


Los medios de comunicación  nos informan casi a diario de un suceso violento encuadrado dentro de la llamada violencia de género o machista. Un hecho en el que un hombre mata a una mujer, la mayoría de las veces en trámites de separación o con un largo historial de maltrato. La película, CUSTODIA COMPARTIDA, dirigida y escrita por el realizador francés, Xabier Legrand, cuenta un suceso de este tipo, el de una pareja recién divorciada que la juez del caso declara compartir la custodia de su hijo menor, a pesar que la madre Myriam pretendía tenerla en exclusiva para protegerle de su padre, Antoine, de carácter violento. Tanto el menor, Julien, como la hija, Joséphine, mayor de edad, le rechazan por ello. El padre hace valer su derecho a cuidar de su hijo y tenerle cada cierto tiempo, sin embargo, lo que quiere es mantener el vínculo con la madre.


Antoine no acepta el divorcio, la distancia que pone su exmujer con sus dos hijos de su parte. De esta manera, Julien se convertirá en un rehén en el conflicto. Será a través de él como logre mantenerse informado de las costumbres y el lugar donde vive la madre. Ésta, previendo el deterioro de la relación con su exmarido, se fue a vivir a una vivienda social, haciendo creer que residía en la casa de sus padres. Antoine, por tanto, no se adapta a la nueva situación, a los deseos de Myriam de rehacer su vida, de no querer mantener ninguna conversación, de apartarse definitivamente de él por la violencia ejercida contra ella y sus hijos, aunque nunca le denunció. El mantener la custodia de su hijo menor no es suficiente por los celos y la obsesión que sigue manteniendo por aquella.


La violencia en la pareja se produce, muchas veces, en pequeñas situaciones, o en circunstancias que no fueron a más. Luego surge, de repente, en un hecho trágico y definitivo. En la película queda retratado en una larga y terrorífica secuencia que empieza cuando Myriam le rechaza en el cumpleaños de Joséphine. Luego continúa cuando Antoine, armado con una escopeta de caza irrumpe en el piso de ésta en mitad de la noche. Gracias a la llamada de una vecina a la policía al oir los gritos y los disparos contra la puerta, tanto la madre como su hijo menor, logran salvar la vida refugiados en el servicio, tumbados dentro de bañera. El espectador vive, de esta forma, el terror ante la violencia irracional de un hombre que ha perdido el juicio y no le importa nada las consecuencias de sus actos. Una locura que le impide ver más allá que el odio y la sed de venganza por unos hechos de los que él es el principal responsable.