UN VIAJE HACIA LA PAZ


Después de los atentados indiscriminados de carácter yihadista que se inauguraron con el 11 de septiembre en Nueva York, carecía de  sentido, especialmente, el empleo de la violencia terrorista dentro de las sociedades avanzadas de occidente. La nueva situación del mundo a comienzos del siglo XXI propició el fin del conflicto en Irlanda del Norte, un territorio perteneciente a Gran Bretaña, donde existía un enfrentamiento religioso entre los protestantes, que querían mantener la dominación británica, y los católicos, independizarse definitivamente de su yugo. La paz llegó el año 2007 tras los Acuerdos de St. Andrews, donde los líderes opuestos, Ian Paisley, protestante, y Martin McGuinness, nacionalista irlandés, pusieron término a un conflicto que había durado cuarenta años.


Llegar a la paz no fue fácil por las posiciones extremas y radicales que tenían los dos líderes. Además, por los atentados terroristas del IRA, como los errores violentos del ejército británico al reprimir las reivindicaciones católicas. Sin embargo, se consiguió cuando Ian Paisley y Martin MacGuinnes estrecharon la mano, y se convirtieron en presidente y vicepresidente de Irlanda del Norte, desarrollando una buena amistad. La película, EL VIAJE (The Jouney), dirigida por Nick Hamm, recrea los pasos previos antes de llegar al acuerdo de paz, en concreto, un trayecto en coche en los que tanto uno como otro rompieron el hielo, la falta de diálogo de décadas, que mantuvo el enfrentamiento armado. Este viaje al aeropuerto de Gales desde Escocia donde se estaban produciendo las conversaciones existió en realidad, como el viaje en avión posterior de regreso a casa, según la costumbre de los líderes políticos irlandeses de viajar juntos para evitar atentados.


La película reconstruye lo que sucedería en esa supuesta encerrona a la que el gobierno de Tony Blair sometió a los dos líderes para que llegasen a un acuerdo. Aprovechando que Ian Pasley quería celebrar los 50 años de casados con su mujer, y tenía que regresar a Irlanda, lo hizo, igualmente, Martin McGuinness, fraguando, de esta manera, la paz. El coche conducido por un agente que les protege, hace un recorrido mayor para dar tiempo a romper la falta de diálogo entre ellos. En el camino, se meten en un bosque y se pincha la rueda, así como tienen que repostar gasolina. Llegan al final justo para tomar el avión privado.


 La iniciativa del diálogo la llevan los nacionalistas católicos que quieren aprovechar la debilidad del líder protestante de 81 años. Quieren poner término definitivamente a las armas, a la guerra civil que ellos mantienen con los británicos y los protestantes unionistas. El líder católico trata de doblegar la posición de Ian Pasley de que jamás llegará a un acuerdo. En el viaje en coche, se reprochan los atentados y la violencia entre uno y otro bando. Pero reconocen que no pueden vivir separados y tienen que pensar en un futuro, no en el pasado que les impide conseguir la paz. McGuinnes se niega a pedir perdón, pero acepta los errores cometidos. Ofrece al líder protestante que sea primer ministro, y él viceministro. Al final, antes de subir al avión, estrechan la mano, aceptan el trato, y el comienzo de una amistad duradera en el gobierno de Irlanda del Norte.

SOBRE BASILIO MARTÍN PATINO


El Centro Cultural Fernán Gómez muestra la exposición, BASILIO MARTÍN PATINO. MADRID, ROMPEOLAS DE TODAS LAS ESPAÑAS, que es un recorrido centrado en el director de cine salmantino y la capital de España, desde la Segunda República hasta la actualidad. Una trayectoria donde sus películas son las protagonistas, mostradas al público con fragmentos significativos, completado todo ello con fotografías, documentos, recortes de prensa, y los premios obtenidos durante su carrera. Para el director, Salamanca fue la ciudad de nacimiento y donde pasó una infancia feliz, donde están sus raíces familiares, la vida personal, mientras Madrid, es una ciudad objeto de su mirada artística, de un enamoramiento especial, por ser un lugar abierto, solidario, lejano de cualquier particularismo nacionalista, acogedor con los inmigrantes llegados de todos los lugares de España.


Proclamación de la Segunda República, Película, Caudillo, 1974

Para el alcalde Enrique Tierno Galván, ser de Madrid, era vivir en ella, sin ningún rasgo más. En los momentos dramáticos de la Guerra Civil, resistió al ejército rebelde sufriendo el bombardeo de la aviación enemiga, las penurias y el hambre. Las huellas de la dictadura franquista quedaron marcadas en las calles. El fin de este periodo sin libertades dio paso a la Transición donde se vivieron momentos dramáticos. Finalmente, llegó la democracia hasta nuestros días. Sin embargo, dos acontecimientos marcaran la vida de sus gentes, los graves atentados del 11 de marzo, y los efectos de la crisis financiera internacional, que se manifestaron en la indignación y en la revuelta del 15 M.


La filmografía de Basilio Martín Patino está ligada a la historia de España, donde la capital es el lugar donde se desarrollan los acontecimientos. A ella dedicó toda una película, Madrid (1987). Sus obras más renombradas, en este sentido, son Canciones para después de una guerra (1971) y  Caudillo (1974), censuradas por la dictadura. El director interpreta de forma original el pasado que nos marca el presente. En su elaboración empleó grabaciones nunca vistas para lo que tuvo que recorrer numerosos archivos visuales. Combinó un montaje elaborado, junto a una especial selección musical de la época, y la poesía. Sin embargo, para su última obra documental, Libre te quiero (2012), basada en los movimientos ciudadanos del 15 M, recoge los sonidos originales de la calle. 


De esta manera, el director entiende la creación cinematográfica como una interpretación documental y poética del pasado inmediato. Esta realidad histórica condiciona la existencia humana, la vida diaria de las gentes. Pero el peso político o unos acontecimientos graves del pasado, también del presente, están ocultos o disimulados. Lo que hace el director es objetivarlos, mostralos, para lograr que seamos más libres.

EN BUSCA DE EL DORADO


El director español Agustín Díaz Yanes dirige y escribe, ORO, una ficción histórica basada en un relato del escritor, Arturo Pérez Reverte. Una película centrada en la peripecia de un grupo de cuarenta soldados que emprenden una expedición por la selva centroamericana en busca de la llamada ciudad de oro. En ese claustrofóbico periplo tienen que enfrentarse a los pueblos indígenas hostiles y a las tropas del gobernador, que les disputan los tesoros ocultos tras la densa vegetación. Igualmente, a las rencillas y rivalidades surgidas entre ellos, por hacerse con una mayor parte del botín que les espera. Son fieros soldados, antiguos mercenarios de las guerras europeas del emperador Carlos I, que no tienen nada que perder por enfrentarse a una aventura de incierto final.


Son cuarenta soldados al mando de un anciano capitán acompañado de su joven esposa y una criada. Cuando tienen un enemigo a batir, no surgen disputas, pero en los momentos de calma éstas son a veces sangrientas, porque cada uno proviene de una región española diferente, que les hace distintos. Navarros, andaluces, aragoneses, vizcaínos y extremeños, valoran mucho ese lugar de procedencia, que les hace compañeros, ante todo, para cualuquier desafío. La expedición se lleva a cabo al servicio del monarca, al que le darán el quinto de sus ganancias como establece la ley. Un escribano, formado en leyes, les acompaña y relata la crónica de todos los sucesos. La mayoría busca fama y honor, ennoblecerse, después de haber conseguido una cierta riqueza combatiendo a los indios, que defienden su territorio.


La historia, ambientada en 1538, se basa en las expediciones de Lope de Aguirre y Núñez de Balboa. Constituye un retrato de aquellos aguerridos españoles al servicio de la monarquía católica, que pretendía extender el poder del imperio. Unos se conformaban con obtener una recompensa acorde a sus esfuerzos que mejorara su nivel de vida y proporcionara una cuantiosa herencia a sus descendientes, otros, en cambio, más despiadados, deseaban un enriquecimiento rápido con el oro de los indios, a costa de aniquilarlos a su paso. Estas dos sensibilidades se muestran entre los soldados españoles que les llevará a traicionarse mutuamente. 


Estos violentos soldados, convertidos en maleantes,  dejarán un reguero de sangre mientras marchan a lo desconocido. Al final, los dos únicos supervivientes de la violencia desatada, no encontrarán la ciudad de oro, sino una perdida aldea indígena, situada en la playa de un océano desconocido, en la que clavarán un estandarte real, hecho harapos, como símbolo de una autoridad lejana, y de una riqueza más valiosa a largo plazo para la humanidad.

INFANCIA MALTRATADA


El aprendizaje y el trato recibido durante la infancia determina cómo somos en la edad adulta. Ciertos malos tratos y los abusos dejan una profunda huella en la psicología de las personas que provocan muchos trastornos mentales y de comportamiento. Es lo que le sucede al protagonista de la película EN REALIDAD, NUNCA ESTUVISTE AQUÍ (You Were Really Here), escrita y dirigida por la directora, Lynne Ramsay, basándose en una obra literaria. Joe, el protagonista interpretado por Joaquín Phoenix, padeció torturas y maltratos en la infancia por parte del padre, que le han convertido en una persona adulta traumatizada, que puede ejercer la violencia extrema sin ningún problema contra los demás. Tras su paso por la Guerra de Oriente Próximo, se dedica a cuidar a su madre anciana y a realizar trabajos al margen de la ley, principalmente, rescatar a mujeres explotadas sexualmente.


La película, cuenta con un estilo sobrio y preciso de gran realismo, el trabajo que le va a cambiar la vida. Tiene que rescatar a la hija adolescente del senador Votto, por el que recibirá una considerable suma. Está secuestrada por una red de prostitución infantil, después de haberse escapado una y otra vez de casa. El senador está colaborando en la campaña del gobernador Williams y no quiere denunciarlo a la policía. Joe trabaja con gran precaución y sin dejar huellas. Sin embargo, esta vez, las cosas se complican. El padre no puede ir a la cita en el hotel donde habían quedado para recoger a la chica. Aparentemente se suicida,y unos hombres armados irrumpen en él para llevársela de nuevo. El protagonista acaba herido tras evitar su muerte, y comprueba que todas las personas implicadas en el asunto son ejecutadas, incluso su madre.


La verdad la descubre cuando regresa a casa y unos hombres armados le esperan para matarle. Logra que sean éstos, los que perezcan, pero uno de ellos, mal herido, le cuenta que trabajan para el gobernador, que tiene como amantes a chicas menores de edad, y que Nina, la supuesta hija del senador, era la favorita del primero, una de tantas niñas que se intercambiaban. Joe, entonces, tras dar muerte al mandatario y a sus guardaespaldas, la rescatará, y emprenderán una vida juntos. Tienen en común, además de la protección que ejerce el protagonista sobre ella, que los dos sufrieron una situación de maltrato siendo niños. Uno en el pasado, y otro recientemente, y de la cual, ha sido liberada. La directora, construye, de esta manera, una historia poderosa, sustentada por la angustiosa interpretación del actor Joaquín Phoenix, que recibieron los merecidos premios de Mejor Guión y Actor, en el Festival de Cannes.

LA LIBRERA DE HARBOROUGH


Los libros destilan un pensamiento o ideas elaboradas por un maestro, por una persona que ha plasmado en ellos una reflexión o la experiencia de la vida. Nos acompañan con múltiples historias e invenciones en la soledad diaria. También propician la relación social. Extraen los mejores sentimientos o pueden propiciar indirectamente una disputa entre vecinos. Estos aspectos los cuenta la nueva película dirigida y escrita por Isabel Coixet, LA LIBRERÍA (The Bookshop), basándose en una novela de Penélope Fitzgerald. La protagonista, Florence Green, compra en un pueblo perdido de la costa inglesa, una antigua casa, Old House, para vender libros. Va a dedicar la mayoría de sus ahorros para abrirla, a pesar de que no hay muchos lectores, salvo el Señor Brundish.


Al principio, por una parte, es bien recibida por la población. Le ayudan a reformar el viejo caserón lleno de goteras y humedades. Por otra, le intentan convencer que, por lo menos, no la instale en Old House, sino en otro lugar del pueblo. A ello se opone, la aristócrata del lugar, Violet Gamart, la cacique que detenta el poder y que pretende instalar aquí un local para la cultura y las artes. Sin embargo, Florence, no se echa para atrás, y con gran coraje, cumple con sus objetivos. Empieza a vender libros, sobre todo al Señor Brundish, un empedernido lector que descubre las novelas de ciencia-ficción de Ray Bradbury o la famosa obra de Vladimir Nabokov, Lolita, que se hizo popular por aquellas fechas a finales de 1950. El éxito de ventas que provoca hace que Violet le denuncie por la gente que se agolpa en el entorno.


Es el comienzo de un enfrentamiento entre las dos mujeres, la poderosa cacique y la librera. La primera, se valdrá de todas sus influencias familiares en Londres. Una ley recién aprobada permite la expropiación de edificios históricos por parte de los ayuntamientos ingleses para usos culturales. Además, si tienen mala conservación, los propietarios no tendrán derecho a una indemnización. De esta manera, Florence Green, viuda de guerra, perderá Old House, y todo el negocio sin ningún dinero, aunque recibirá el apoyo del Señor Brundish, y el inesperado de la niña empleada en la librería, que había sido denunciada por trabajar e ir al colegio, que provocará el incendio del local, cuando la protagonista abandona el pueblo en barco. 


Esta niña, provenía de una familia humilde que no le gustaba leer, sino las matemáticas. Necesitaba los doce chelines a la semana que le pagaba Florence. Es la narradora de la película en flash back que aparece en la última escena, ya mayor, cerrando su propia librería, sin duda influenciada por el coraje de su mentora. La película, así, es una historia entorno a los libros como pretexto para amar, para aprender, para combatir la soledad,  para seguir luchando por lo que se considera justo, para, en definitiva, seguir viviendo.

SOBRE EL ARTE CONTEMPORÁNEO


El arte contemporáneo de comienzos del siglo XXI se manifiesta en múltiples facetas que superan la escultura y la pintura tradicional. Incorpora las nuevas tecnologías digitales, los materiales más diversos, y muchas veces, se manifiesta como una acción teatralizada, una performance. Algunos proyectos artísticos se sustentan en profundas reflexiones estéticas, solamente actas para los entendidos. Por otra parte tiene, en algunos casos, una vocación de vincularse a la realidad social circundante. Sin embargo, las obras de arte alcanzan precios astronómicos en el mercado, fruto de la demanda continua de los coleccionistas e inversores. Los museos que los atesoran, así, dependen de las donaciones, y hacen todo lo posible para atraer al público, llamar la atención y tener renombre para ingresar el dinero necesario.


Este es el transforndo de la película sueca, THE SQUARE, dirigida y escrita por Ruben Östlund, centrada en las actividades del director artístico de un museo de arte contemporáneo. Christian, que así se llama, acaba de adquirir la instalación The Square, con una donación de millones de coronas proporcionados por una fundación. Se colocará en la entrada, y será un espacio para incitar a los visitantes al altruismo, la solidaridad con los demás. Prepara, a la vez, una exposición complementaria y una campaña publicitaria para atraer visitantes. Lleva una vida estresante con los preparativos y los diferentes eventos, reuniones y fiestas, en las que tiene que participar por ser una persona famosa al dirigir una importante institución. Apenas tiene tiempo de estar con sus dos hijas a las que tiene obligación de atender tras su divorcio.


Christian tiene un nivel de vida elevado. Usa siempre ropa cara y es propietario de un coche Tesla. Contrasta con los numerosos vagabundos, algunos inmigrantes, que viven en la calle de la caridad. Hay una desigualdad, una diferencia enorme entre lo que el representa, la alta cultura expresada en el arte contemporáneo, sustentado por los grupos sociales más altos en la escala social, y la realidad de los barrios periféricos, de aquellos que no tienen recursos. Resulta paradójico cómo el arte mismo intenta dar voz a estos desfavorecidos y marginados. En la película, aparecen estas dos realidades y la vocación de compromiso del arte más arriesgado. Sin embargo, éste tiene sus límites, que se producen cuando el director le roban la cartera y el móvil, y coloca cartas de amenaza en los buzones del edificio donde viven el ladrón, hasta su devolución. El personaje de Christian es la personificación de la actitud de la plástica contemporánea.


También sobrepasa los correcto y la llamada libertad de expresión, cuando el vídeo de promoción de la obra, The Square, causa un escándalo al mostrar una niña vagabunda que al meterse en el cuadrado de luces de la instalación explota. Este hecho provocará la dimisión de Christian como director artístico. La película, de esta manera, cuenta las circunstancias que rodean a la puesta en marcha de una exposición de arte contemporáneo, centrándose en la figura del director artístico, un pretexto para incitar a la reflexión sobre esta manifestación cultural, y los excesos, despilfarros y falsedades que muestra. El director, Ruben Östlund, lo cuenta con un estilo sobrio y preciso, a base de situaciones llenas de humor, empleando la técnica para las escenas del fuera de campo. El resultado le hizo recibir el merecido premio de La Palma de Oro a la Mejor Película en el pasado Festival de Cannes.

LA AVENTURA DEL CINE


El cine ha sido denominado el séptimo arte. Una forma de expresión audiovisual que nació el 19 de marzo de 1895, recorriendo una influyente trayectoria hasta la actualidad. Hoy es además una importante industria del ocio que se ha enriquecido por las transformaciones tecnológicas del mundo moderno. Los primeros años los cuenta la película,  !LUMIÈRE! COMIENZA LA AVENTURA, dirigida y escrita por Thierry Frémaux, elaborada a partir de 108 películas restauradas de los hermanos del mismo apellido, escogidas entre un total de 1422 obras que llegaron a rodar en el periodo comprendido desde aquella fecha hasta 1905. La primera película fue la salida de los obreros de su fábrica en Lyon de la cual hicieron tres versiones.


La invención del cine fue fruto de una larga investigación en la que participaron diferentes descubridores que aportaron su contribución hasta que la familia Lumière concretó lo que sería el Cinématographe, algo más que un avance técnico. Thierry Frémaux en diez partes y un epílogo nos estructura este brillante comienzo de la historia, según diferentes temas, sin faltar la ironía, de las distintas direcciones y características de la nueva expresión artística. Louis Lumière dijo que pretendían entretener y enriquecer al ser humano. Dos aspectos esenciales de la misma que se perciben desde el principio y que todos los espectadores buscaron nada más nacer con gran éxito, hasta el punto que se abrieron salas para disfrutarlo de forma colectiva.


Las cámaras que emplearon los hermanos Lumière tuvieron un buen nivel técnico con grandes limitaciones. Todas las películas que rodaron duraban 50 segundos. Utilizaron casi siempre una posición fija que captaba lo que sucedía delante de ella. Sin embargo, al colocarla en barcos, ascensores y trenes, podemos decir que inventaron el travelling. Rodaron imágenes de París subiendo a la Torre Eiffel o navegando por el río Sena. Uno muy bello es el que cierra la película, cuando la cámara situada en un carro, capta a un grupo de niños persiguiéndola. Los operadores de cámara tuvieron un significativo talento si observamos el resultado. Componían de forma esquisita los planos, cuando se sabe que no tenían visores. Además los ejemplos rodados en ciudades o paisajes tienen una extraordinaria profundidad de campo.


La familia Lumière entendieron el cine como una invención, una elaboración de imágenes en movimiento, la mayoría de las veces prefabricadas de antemano con actores, ellos mismos y sus amigos delante del objetivo. Fueron cortometrajes muchos de ellos cómicos o que tomaban secuencias interesantes. También con la finalidad de impresionar al espectador, como la llegada del tren a la estación de Ciotat, uno de los más famosos en los cuales se observa su forma de disponer en diagonal los elementos de la acción. Sin embargo, otra finalidad tenía carácter documental, como el rodaje de las gentes y los coches y tranvías en una plaza, una inundación, alterados algunas veces por los bomberos que van a toda velocidad a apagar un fuego.


El cine se extendió rapidamente por todo el mundo. Los Lumiére mandaron sus operadores por diferentes países, España, Italia, México, Turquía, EEUU, Gran Bretaña, a la vez que se crearon espacios para la proyección de las imágenes. De esta manera, se hicieron con gran variedad de cortometrajes, que constituían, un grupo de ellos, previamente montados un espectáculo atractivo y bello, para nosotros hoy, una auténtica obra de arte.


EL ARTE DE LA POLÍTICA


El ejercicio del poder requiere hacer política. En los sistemas representativos y democráticos gestionar los asuntos públicos supone mantener una imagen determinada ante el electorado. Defender unas posiciones de manera flexible para llegar a los mejores acuerdos con otras formaciones situadas en un espectro ideológico diferente. Aquellos políticos dotados de la habilidad de persuasión y de ser capaces de ir más allá que la defensa de sus propias ideas, son capaces de alcanzar el puesto más alto en un país. Para llegar a esta posición se necesitan a veces muchos años e ir pasando de un puesto a otro más elevado. De esta manera, a lo largo de su carrera, si se mantiene activo, acumula todo un conjunto de experiencias que determinan su actuación presente. Unas experiencias que se mezclan con su vida personal.


El retrato de esta doblez entre lo que es la persona en sí y su actuación política, se muestra en la película, LA CORDILLERA, escrita y dirigida por Santiago Mitre, que está protagonizada por el presidente de Argentina, Hernán Blanco, encarnado por el actor, Ricardo Darín. Ha conseguido el máximo puesto de la nación después de una larga carrera desde la juventud como mandatario en provincias. Tendrá que enfrentarse a grandes decisiones en la cumbre programada en Chile de los países sudamericanos con el objetivo de crear una organización petrolífera propia. Es un presidente recién llegado y no es muy conocido. De entrada decide seguir los postulados defendidos por Brasil contra la opinión de México de dar entrada a las empresas privadas, lo que es lo mismo, a los EEUU.


De forma paralela, tiene que gestionar los problemas que le causa su hija, divorciada y con problemas mentales causados, por una parte, por la caída en desgracia de su marido, implicado en la corrupción de beneficiarse economicamente por el puesto político de su suegro, y por otra, por una niñez hasta cierto punto traumática, de ser testigo de sucesos oscuros referidos a su padre. La película retrata al presidente Hernán Blanco como persona compleja donde la parte que tiene de político profesional ha devorado y se confunde con su parte de ciudadano normal. La técnica de gestionar el poder de la nación es la que emplea para resolver los problemas familiares. Es el riesgo de hacer política, que prevalezca el arte de la simulación y la persuasión para conseguir unos objetivos, frente a la comprensión y afectividad de las relaciones humanas.

LOS ARCHIVOS DEL PLANETA


El Círculo de Bellas Artes organiza la exposición, ALBERT KAHN. LOS ARCHIVOS DEL PLANETA, compuesta por un amplio conjunto de fotografías del proyecto financiado por el banquero francés de ese nombre que tenía como objetivo captar imágenes fijas o en movimiento de los más variados lugares del planeta, de sus habitantes y costumbres. Para eso financió este proyecto durante más de 20 años hasta que la ruína financiera que le provocó el famoso crack del 29, le impediría seguir pagando las expediciones por los cinco continentes. Kahn encargó al geógrafo, Jean Brunhes la realización del mismo. El resultado es un inmenso conjunto documental de imágenes fotográficas y de cine.

Mongolia, julio 1913

En la sala madrileña nos podemos hacer una idea del valor del archivo a través del conjunto de fotografías expuestas, publicadas en la web para la ocasión, que nos dan una imagen de los más variados paises. Abundan las imágenes de Francia, pero nos encontramos muchas de Mongolia, China, Japón, Bosnia, el Próximo Oriente, Canadá, Turquía e incluso de España en la segunda década del siglo XX. Los operadores del proyecto llegaron a más de 50 países en la primera mitad de ese periodo y reunieron unas 72.000 placas de autocromos y miles de metros de películas, algunas ya en color. En la exposición podemos ver una pequeña muestra de dichas imágenes.

España, Astorga, 1917

Para los interesados en la Geografía Humana y en el estudio de las Ciencias Sociales en general podrán comprobar viendo las fotografías, el valor del proyecto que les dió vida, un proyecto de conocimiento, una herramienta para que la humanidad misma se conociese mejor, como indican los comisarios de la exposición. A comienzos del siglo XXI, con el desarrollo progresivo de la globalización que va uniformando el planeta en cuanto a las costumbres y actividades económicas, este fondo documental, permite mantener la memoria de numerosos espacios y comunidades ya extinguidos y favorecer el entendimiento y la armonía intercultural.

MATERNIDAD PREMATURA


Tener un hijo es una decisión de gran reponsabilidad por la atención y los medios económicos que requiere. Cuando la madre es adolescente o muy joven, los problemas se multiplican relacionados con la edad. Desde este planteamiento arranca la historia de la película, LAS HIJAS DE ABRIL, escrita y dirigida por el mexicano, Michel Franco. Valeria, la protagonista, vive con su hermanastra, Clara, en la ciudad costera de Puerto Vallarta. Tiene 17 años y se ha quedado embarazada de su novio de la misma edad. Apenas se hablan con sus padres separados. La necesidad les llevará a contactar con ellos, especialmente con la madre. En las primeras semanas comprueban la dificultad de cuidar a su hija.


La madre de Valeria, Abril, se presentará de improviso en Puerto Vallarta y empezará a ayudar económicamente a la hija. Le prestará, igualmente, apoyo en las tareas que exigen su cuidado. Todo marcha bien hasta que decide dar a la recién nacida en adopción contando con la firma del padre del novio al ser menores de edad. Esto causa un profundo malestar en su hija. Sin embargo, esta decisión esconde el plan de apropiarse de su nieta, pues se la había encomendado a una antigua criada de ella. También, de llevar una vida en común con el novio, al cual atraerá a la ciudad donde vive lejos de la costa.


Valeria, que desea encontrar a su hija, se entera que la madre quiere vender la casa de Puerto Vallarta. A partir de ahí trata de localizarla, y descubre que vive con su novio. Abril se siente descubierta y en un momento determinado abandona a la niña en un restaurante. Valeria le denuncia, y con ayuda de la policía intenta recuperarla. Para ello necesita a su novio que había regresado con sus padres. Una vez conseguido, le abandona por la relación que tuvo con su madre. Es la última escena de la película realizada en un estilo realista y sobrio propio del repertorio del Festival de Cannes en el cual recibió un Premio del Jurado de la sección un Certain Regards.