COMPROMISO EXISTENCIAL

El oficio de educar se encuentra inserto en la sociedad en la que se desarrolla, no es un fenómeno que pueda estar aislado de la misma. La educación está determinada por las circunstancias económicas e ideológicas de cada época. La película EL PROFESOR (Detachment) gira entorno de Henry Bathes, que imparte clases de lengua como sustituto, situación que le lleva a ir de un centro de secundaria a otro, especialmente de la periferia, los más conflictivos. A uno de ellos llega, y se va a ocupar por un mes de un grupo de alumnos difíciles. Su experiencia, la forma de comunicarse en el aula le identifican como un profesor que sabe atraerse a los alumnos. No se enfrenta a ellos en tanto que individuo que siente el rechazo y apatía a través del lenguaje más vulgar y soez, sino como encarnación de unos valores de respeto y convivencia dirigidos hacia el aprendizaje. 
La película intensifica la problemática del entorno que rodea al protagonista: compañeros que sufren las agresiones de los alumnos, ineficacia en la gestión administrativa, signos de impotencia y desgaste profesional, padres alejados de la educación de los hijos..Entre todos los problemas destaca la manera de actuar por el intenso compromiso, que no sólo es laboral, sino existencial. Frente al desapego o la indiferencia, detachment, él se ocupa de su abuelo internado en un hospital o de una joven prostituta que se encuentra en la calle, conviviendo con el difícil pasado infantil que una vez y otra en forma de flash back aparecen a lo largo de la narración y se mezclan con el presente.
El espectador tiene ante él una película que cuenta circunstancias reales. Incluye fragmentos grabados a profesores que opinan sobre su profesión a modo de documental. Sin embargo el producto final presenta un resultado elaborado, estilizado por la forma en la cual se suceden las escenas, donde el desarrollo del relato es reducido, fragmentado, que gira sobre sí mismo en círculo con distintos niveles de inversión. De esta manera la película sería formalmente una narración en primera persona de Henry Bathes, profesor de ficción, de su propia experiencia, que a su vez en determinados momentos retrotrae a su propio pasado. Combina realidad y ficción, que ésta se confunda con aquella, y gane la perspectiva visual. También el director introduce transiciones de animación de dibujos sobre la pizarra proporcionando así mayor originalidad.
El resultado tiene el defecto de lo pretencioso en la forma, sobre todo por la referencia final a la obra del escritor Allan Poe, La caída de la casa de Usher, cuyas imágenes irreales, van en detrimento de la apariencia documental de la película, aunque prevalece la idea de que en nuestra sociedad, desde el ámbito educativo, hacia otros aspectos de la misma, es necesario el compromiso personal, casi heroico, para romper las duras circunstancias existenciales que sufren los seres humanos, perdidos desde la adolescencia en el caos de la indiferencia.

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