LA DERIVA DEL INDIVIDUO

El director y guionista Paul Thomas Anderson situa la última película THE MASTER en la década posterior a la Segunda Guerra Mundial. Realiza un retrato de la gente, de los soldados que vuelven del frente y tienen que adaptarse a la vida civil, en lo que se refiere a la búsqueda de trabajo y de su propia personalidad, afectada por el conflicto bélico. Se centra para ello en las circunstancias de Freddie Quell, veterano de la Marina, que regresa con trastornos mentales y alcoholizado, que le impiden desempeñar cualquier actividad laboral, hasta que se encuentra con Lancaster Dodd, llamado el maestro o el amo, jefe de una secta religiosa nueva, la Causa, que le va a ayudar hasta que podrá valerse por sí mismo ya al final de la película. Un argumento aparentemente sencillo del que surge un brillante guión y una sólida obra cinematográfica. La expresión en imágenes de la trayectoria problemática del excombatiente y el nacimiento de esa nueva religión me parece lo más importante de esta película.
El relato es lineal salvo algunas partes en los que se introduce el flash back. Tiene un ritmo poderoso que se va atemperando según transcurre la película en el que se seleccionan los planos y las escenas con cuidados y numerosos encuadres, con atractivos y completos movimientos de cámara. Se valora la luz, el tono vibrante, que exalta los colores, la ambientación y el vestuario. El aspecto, la textura visual recuerda, de manera intencional, a las películas clásicas de aquella época. Sin embargo todo ello sería vacuo sin la extraordinaria interpretación de los actores, especialmente de Joaquin Phoenix, en el papel de Freddie, atormentado toxicómano, y Philip Seymour Hoffman, como the master. Los dos actores se entregan totalmente a su papel, uno expresando la locura y la debilidad personal del soldado que vuelve a la vida normal sin un trabajo o una preparación profesional concreta, y un entorno afectivo seguro; el otro, como líder espiritual, filósofo o gurú, que rodeado de su familia y unos pocos seguidores van trasladándose de un lugar a otro hasta consolidar la organización. La interacción entre los dos constituye la base o el motor de la película.
En ella, la nueva creencia se fundamenta en la psicología del individuo y los procedimientos que utiliza pretenden que este configure una personalidad sólida. Parte de la idea que el ser humano tiene una parte física y otra espiritual que transciende su cuerpo, tal vez el alma, que ha existido en otras épocas. Cuando éste tiene problemas hay que buscar en el pasado, hacer recordar al individuo, para encontrar la causa de su trastorno, y al ponerlo en evidencia, repararlo. Un segundo procedimiento es la imaginación. Esta teoría y los tratamientos terapéuticos los crea, Lancaster Dodd, el guía o maestro, con sus discursos y en las actividades con los seguidores. Sin embargo, hasta cierto punto resultan palabrería, no son los protagonistas esenciales de la película, sino en la medida que se refieren a Freddie, que aparece en la primera escena y en la última de la misma. Las dos se desarrollan en la playa con el exmarinero junto a una figura de arena de una mujer. El espectador llega a entender que los problemas de éste son en gran parte afectivos, derivados de su débil personalidad, heredados de las dificultades mentales de su madre, intensificados por el aislamiento de la guerra, que le lleva a buscar costantemente su alter ego femenino hasta formar o no una relación estable. Al final, los procedimientos, las ideas de la nueva religión le han hecho más sólido como individuo porque le han enseñado estrategias para enfrentarse y estructurar la realidad, pero a la que no se quiere vincular en favor de la propia libertad.

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