INTRIGA EN GRECIA

Una intriga sencilla pero desarrollada de forma elegante a la manera de las antiguas películas de Hollywood ambientada en los años sesenta, puede resumir, LAS DOS CARAS DE ENERO, dirigida y escrita por el realizador inglés de origen iraní, Hossein Amini. El espectador poco a poco según se van sucediendo los acontecimientos, va descubriendo la verdad de una pareja de norteamericanos que hacen turismo en Atenas. Lo mismo le ocurre a Rydal, un guía turístico que se ha prendado del atractivo que transmiten los anteriores.


Pronto descubre que están huyendo de un grupo de inversores que han sido estafados por el dudoso Chester, que lleva consigo, una maleta llena de dinero. Las lujosas vacaciones terminan cuando son descubiertos por un detective privado encargado de perserguirle, pero que es asesinado al intentar reclamar el dinero a la fuerza. Al ayudarle a transportar el cadaver a su habitación se verá implicado en la intriga.

De ser perseguidos por los millonarios estafados, ahora lo son por la policía. Rydal les pone a salvo en la isla de Creta mientras les consigue nuevos pasaportes. Han dejado muchas pistas, incluso las de sus identidades Sin embargo, todo el plan se viene abajo por los celos de Chester y la infidelidad de su esposa, la joven Colette, de la que se siente atraido Rydal. Los hechos se precipitan al morir ésta por un accidente en las ruinas de la ciudad de Cnossos.


Los intentos de Chester de deshacerse de Rydal no han dado sus frutos y juntos, otra vez, planean salir de Grecia. Al final, con engaños, el primero logra huir a Estambul, mientras el segundo es apresado por la policía, que le utilizará para capturar a Chester, que morirá abatido en las calles de la ciudad turca. Rydel resulta exculpado a pesar del interés por el dinero de la pareja.


El argumento de la película se basa en la novela homónima de Patricia Highsmith, cuya influencia se descubre entre otros aspectos, en la atención que presta en describir las motivaciones humanas, incluso de los más viles estafadores. Los tres personajes protagonistas, Chester, Colette y Rydal, interpretados respectivamente por los actores, Viggo Mortesen, Kirsten Dunst y Oscar Isaac, que destacan por el glamur y la fotogenia, tienen un pasado, un origen turbulento en Nueva York, que explica la responsabilidad y las reacciones ante los dramáticos hechos.


El público sale satisfecho de una historia donde los seres humanos buscan vivir el mayor nivel de vida posible al margen de la ley, pero con la mejor apariencia que da el dinero y el lujo, pero que provocan de la misma forma que su ascenso, la propia ruina. Una serie de acontecimientos que ocurren entre los famosos vestigios de la Acrópolis de Atenas o los muros y las pinturas de la cultura cretense, que incrementan el actractivo de las imágenes y el valor de las circunstancias donde se produce la acción.

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