NEUROSIS EN HOLLYWOOD

La meca del cine se encuentra en la ciudad de Los Ángeles, en Hollywood donde un grupo de gentes de todas las categorías aspiran a la fama, a ser estrellas,  y con ello, a la belleza y al dinero. Las grandes superproducciones engrandecen a los actores desde niño como los destruyen. Unos aspiran a un papel que no acaban de conseguir, otros se conforman con pequeñas intervenciones con la esperanza de tener una mejor oportunidad. Esta lucha provoca en sus protagonistas que acaben envueltos en la degradación moral y las drogas. La aspiración por conseguir el éxito somete a las más diversas formas de locura.


En este ambiente peculiar se desarrolla la última película del director canadiense David Cronenberg, MAPS TO THE STARS, basándose en un brillante guión de Bruce Wagner, que cuenta de manera realista con elementos fantásticos la pesadilla que viven un grupo de personajes, que al final aparecen interrelacionados. Por un lado, la famosa actriz Havana Segrand (Julianne Moore), que intenta conseguir el papel que tuvo su madre cuando era joven en los años 60. Mientras tanto vive una vida de sufrimiento psicológico recordando constantemente sus traumas infantiles, que le lleva a medicarse constantemente y recibir ayuda del terapeuta de las estrellas, Stafford Weis.


Por otro lado, la familia de este terapeuta, (John Cusack) que es padre del joven actor, Benjie, que alcanzó la fama y ahora se encuentra en declive por los problemas con las drogas, y de su hermana, Agatha (Mia Wasikowska) que estuvo recluida en un psiquiatrico por quemar la casa familiar, uno de los personajes protagonistas. El regreso de ella a Hollywood desencadena los hechos que suceden en la película. Unos acontecimientos que se inician cuando es empleada como secretaria de Havana. El espectador desconoce la razón de los problemas que tienen los personajes y progresivamente les descubre hasta alcanzar el dramático final.


La verdad fue que Agatha se enteró que sus padres eran hermanos y su locura alcanzó tal nivel que prendió la mansión en la que vivían, sufriendo grandes quemaduras. Vuelve a Los Ángeles libre pero sostenida por la medicación. Los padres no quieren saber nada de ella y le piden que salga de la ciudad. Su hermano, y parece heredado, debido a las drogas y carcomido por la competencia de otro joven actor, cae en la locura y le asesina. Entretanto, Agatha mata a golpes a Havana tras descubrir que ha seducido a su novio, un joven actor y chofer de limusinas. El final es la rememoración del trauma de Agatha, el suicidio en pareja, junto a su hermano, tomando pastillas, en la antigua casa que prendió.


Lo más destacado de la película sin duda es el guión en el que el público va descubriendo los traumas y las relaciones entre los personajes. También, la interpretación de los actores, especialmente de Julian Moore, como actriz famosa, pero neurótica, en la que emplea un gran número de recursos físicos y psicológicos para dar vida al personaje, y por el cual, merecidamente recibió el Premio a la Mejor Actriz en dos festivales, el de Cannes y el de Sitges. Luego ganaría el Oscar por otra película, culminando una serie que le eleva más en el olimpo de la fama.

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