LA REPRESIÓN ESTALINISTA

La película EL NIÑO 44 (Child 44), dirigida por el realizador sueco, Daniel Espinosa, crea un retrato de lo que fue el régimen totalitario de Stalin, donde no se permitía ninguna disidencia y cualquier postura en contra. La vida de los ciudadanos estaba controlada por el Estado soviético hasta el más mínimo detalle. El argumento de la película se basa en una novela de Tom Rob Smith ambientada en los años cincuenta, pero que recuerda hechos de los años treinta, la hambruna a que se sometió el pueblo ucraniano y el asalto del Parlamento alemán en la conquista de Berlín por las tropas soviéticas en la Segunda Guerra Mundial. 


Estas alusiones aparecen porque el protagonista, Leo Demidov (Tom Hardy), participó en ellos, siendo un niño ucraniano que se escapa del orfanato y como soldado soviético que coloca la bandera roja en lo más alto del Reichstag. Así, se va a convertir en un héroe de guerra, y a partir de ese momento va a formar parte de los servicios de inteligencia para reprimir cualquier disidencia y espionaje. Sin embargo, caerá en desgracia al negarse a denunciar a su mujer Raisa (Naomi Rapace), por rivalidades con otro agente, un auténtico monstruo de la tortura llamado Vasili.


Tanto Leo como Raisa, uno como agente y otra como maestra, son degradados y deportados lejos de Moscú. En la historia de la película hay otro argumento esencial que motiva la acción y prolonga, tal vez en exceso, la duración de la misma, ya de por sí larga, más de dos horas, que es la investigación que lleva Leo sobre un asesino en serie de niños. Una actividad prohibida por el régimen que no concebía que existiesen crímenes de este tipo al mostrarse al mundo como un paraíso dirigido por la personalidad del líder. 


De esta manera, los protagonistas tendrán que luchar para averiguar quién es el asesino contra el régimen, que desata una feroz represión contra ellos y contra el propio delincuente. El resultado es una película desigual e irregular desde el punto de vista narrativo. En una partes es bastante detallada, en otras hay una aceleración de la acción que puede provocar que el espectador pierda el hilo, causado por un montaje que ha suprimido planos y escenas en exceso para reducir la duración total. Hubiera sido más adecuada una mayor labor de síntesis global suprimiendo lo innecesario al relato.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada