LA FOTOGRAFÍA DE LEOPOLDO POMÉS


Llega a Madrid, la exposición LEOPOLDO POMÉS. FLASHBACK en la sala del Canal de Isabel II. Una retrospectiva de su obra en el ámbito de la fotografía, que le muestran como uno de los artistas indiscutibles de la segunda mitad del siglo XX en España. Nos podemos hacer una idea de su trayectoria desde sus primeras fotografías siendo adolescente del puerto de Barcelona hasta los retratos de amigos escritores e intelectuales de comienzos del siglo XXI. Un recorrido que capta en sus inicios la vida popular del llamado desarrollismo en los años cincuenta. También a  los pintores y escritores del grupo Dau al Set o El Paso con los que estuvo en contacto.

A finales de estos años se convirtió en un innovador en el campo de la imagen publicitaria, empleando la fotografía o el cine. Esto le proporcionó mucho éxito y recursos para llevar a la práctica su creatividad. En 1961 creó el Studio Pomés y no ha dejado de combinar la fotografía con su dedicación profesional a la publicidad. A él se debe el empleo de una modelo rubia montada en un caballo blanco para el anuncio del brandy Terry, o la estética del famoso spot de las burbujas Freixenet. Fue un pionero en asociar una música pegadiza, un jingle con unas imágenes para fines comerciales. 


Su fotografía más personal asociada al modelo, normalmente femenino, individualizado, influyó en la imagen publicitaria que emplea. La larga trayectoria que se observa en la exposición le define como un artista polifacético dedicado a la fotografía, a la publicidad, al cine, a la poesía a la empresa y la gastronomía. Participó en la decoración del restaurante Flash Flash y fue el director de la película, Ensalada Baudelaire. Realizó el vídeo promocional de la candidatura de los Juegos Olímpicos de Barcelona y se encargó de la ceremonia de apertura del Mundial de Fútbol de 1982 celebrado en España. 



Las imágenes más creativas las dedica a modelos y amigos como hemos dicho. Por una parte, retratos de personalidades del mundo de la cultura, por otra, fotografía de mujeres en las que expresa atracción, distancia y reserva, unas auténticas femme fatale. Apuesta por su lado más seductor y bello, sin renunciar a la captación de la personalidad y la independencia. Su propia pareja, Karin Leiz, Teresa Gimpera o Nico, la que fue vocalista del conjunto Velvet Underground están entre ellas. . 


Su estilo valora la figura o el detalle del retratado, la corporeidad de la figura y el fuerte contraste con el fondo. El empleo del blanco y negro refuerza esta característica, pero cuando emplea el color tiende a la definición precisa del objeto o de la silueta. Ha creado, por tanto, imágenes icónicas en las que se educaron muchos consumidores durante los años sesenta y setenta, retratos imperecederos de los protagonistas de nuestro pasado reciente.

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