LAS TRIBULACIONES DE STEVE JOBS

Apple es hoy la empresa con mayor valor en el mundo. Tanto los ordenadores como los productos de música y telefonía tienen millones de clientes fieles en todo el mundo. Han sido imitados e incluso copiados por otras empresas, así como su modelo de negocio tecnológico. Solamente rivalizan con él, Microsoft y Google, que le siguen en el ranking de las más poderosas e influyentes. Todo se lo debe a su fundador, Steve Jobs, uno de aquellos jóvenes norteamericanos que abandonaron la universidad para dedicarse a crear nuevos productos basados en la tecnología.


La película del director británico, Danny Boyle, STEVE JOBS, hace un retrato dramatizado de este personaje hoy fallecido. El guión de Aaron Sorkin no es una biografía de toda su vida, sino que basándose en hechos reales, se centra en tres momentos estructurados en torno a los lanzamientos del Macintosh en 1984, el NeXTcube en 1988 y el iMac en 1998. La película se desarrolla en los camerinos de tres auditorios donde se repiten los mismos personajes que se dicen las verdades unos a otros. Entre ellos están sus amigos ingenieros, Steve Wozniak y Andy Hertzfeld; el ejecutivo, Jeff Daniels; su hija, Lisa, y la jefa de prensa, Joanna Hoffman (Kate Winslet). Las escenas se completan con diferentes flashback.


Steve Jobs (Michael Fassbender) y la empresa Apple, ya era famosa en 1984 con la fabricación de ordenadores. En esa fecha el protagonista inicia el periodo más turbulento de su vida profesional que no terminará hasta 1998 cuando alcance el éxito definitivo. Entre ellas, se enfrentará al fracaso en ventas del Macintosh, el despido de Apple y el proyecto fracasado del NeXTcube, y finalmente, la vuelta a la empresa para crear nuevos productos. La película descubre su filosofía, el por qué de crear ordenadores para los cuales en el principio carecía de la tecnología adecuada. Esta se basa en la idea que el hombre a diferencia de otros animales es ineficiente, pero con una máquina, el pone como ejemplo una bicicleta, se convierte en el más eficiente.

Su objetivo, por tanto, va a ser crear instrumentos tecnológicas que hagan la vida del ser humano más fácil. Para ello, Steve Jobs, tuvo un talento visionario, crear productos bellos, atractivos y a la vez muy prácticos para la vida diaria que implementan la actividad cotidiana, la comunicación entre las personas. Lo va a conseguir, primero con los ordenadores, luego con la música y los teléfonos inteligentes, sin duda los productos que han revolucionado nuestro comportamientos. Después llegaron las tabletas en sus distintas evoluciones.  Pero esto no aparece en la película que termina en 1998, cuando apenas existía Internet. El espectador conoce su génesis, el impulso creativo que parte de Steve Jobs, de ir hacia adelante siempre, progresando y mejorando, dejando atrás el pasado, renovándose constantemente.


Sin embargo, Steve Jobs, una personalidad brillante y visionaria, un lider carismático, él se consideraba como un director de orquesta al cual siguen los demás, el que controla todo y le tienen que obedecer, tenía un ego superlativo y era bastante egoísta e intratable. Sin mucha sensibilidad hacia los amigos y familiares. Le costaba reconocer las aportaciones de los primeros, su valía, y  le resultaba difícil mostrar el afecto a su hija. Un juez tuvo que obligarle a reconocerla, después de hacerse las pruebas de paternidad. La causa se encuentra que él fue un niño adoptado rechazado desde la infancia. El choque dialéctico entre el personaje absorbido por su trabajo y su entorno que le hace descubrir sus defectos y le ayudan a configurar mejor lo que serán su proyectos es la clave de esta película.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada