EL CICLO DE LA VIDA

El ser humano recorre un ciclo desde el nacimiento hasta la muerte. En el transcurso podrá desarrollarse como persona y tener descendencia. Somos parte de la naturaleza según las condiciones del paso de las estaciones a lo largo del tiempo. Todos los años renace y florece en primavera y termina en invierno. Este es el contexto de la película japonesa, NUESTRA HERMANA PEQUEÑA (Umimachi Diary), dirigida y escrita por Kore-Eda Hirakazu, basada en una serie de manga del mismo título, que se puede traducir como Diario de la ciudad costera, y de eso se trata, de una serie de pequeños acontecimientos en la ciudad de Kamakura, cuando tres hermanas reciben la noticia de la muerte de su padre.


Hacía quince años que no le habían visto desde que les abandonó cuando eran pequeñas. Se había casado de nuevo, tras morir la mujer que había provocado la huida de su madre al norte del país. En el funeral conocen a Suzu, una chica de ese tiempo que el padre tuvo con aquella, al que le proponen que vivan juntas. Comienza así una etapa de aprendizaje y conocimiento del entorno y las circunstancias familiares para la protagonista, que lo es también para el espectador que observa y es testigo de las conversaciones. Viven en la casa familiar antigua a las afueras de una pequeña ciudad costera. Tienen un gran recuerdo de su abuela que les cuidó tras la separación de sus padres.


La mayor es médico y tiene una relación con un compañero casado. Le trasladan durante este periodo a la sección de enfermos terminales. La segunda está empleada en un banco y la tercera en una zapatería. Suzu va a continuar sus estudios en el instituto. Pronto se integra en su entorno. Empieza a practicar de nuevo el fútbol y hace amigos con los que come pescado. Sobre todo conoce a sus hermanas. La mayor es la más seria y ejerce como madre. La segunda es la más alegre y pasa de una relación a otra con los chicos. La tercera es la más sencilla. Aprenderá rápido la tradición de elaborar licor de las ciruelas que nacen en el viejo árbol del jardín.


Lo más importante es el descubrimiento del pasado familiar. Los bisabuelos profesores a los cuales les dedican oraciones. Llegará a conocer a la madrastra, la primera mujer de su padre, con motivo de un funeral y a la tía abuela, que sigue en contacto con ellas. La película trata de mostrar así el paso del tiempo en los seres humanos, en este caso de mujeres, que a su vez, como son conscientes, darán vida a otros. De ahí la importancia en el relato del pasado y los funerales a los que asisten. Un paso del tiempo interrelacionado con los cambios que se producen en la naturaleza. De ahí que el valor de la película resida más en la forma de tratar el tema. El director combina un medio natural atractivo donde la montaña y el mar aparecen próximos junto a la vida diaria de los personajes. No es de extrañar que al final de sus días lo último que recuerden como lo más bello sean los cerezos en flor.

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