EL BOMBARDEO DE GUERNICA


Durante la Guerra Civil española, en abril de 1937 fue bombardeada la ciudad de Guernica de forma brutal por la aviación alemana, la llamada Legión Cóndor, para ayudar al ejército del general Franco que se había sublevado contra el gobierno de la República el año anterior. El avance en el frente del norte de las tropas franquistas habían cercado Bilbao y era inminente su caída. Sin embargo, el bombardeo de esta pequeña ciudad, donde se encontraba la sede de las instituciones vascas, fue un auténtico crimen de guerra por atacar a la población civil inocente. Además, presenta otros siginificados, supuso poner en práctica el relevante papel que va a tener la aviación en la Segunda Guerra Mundial, una nueva táctica de destrucción indiscriminada con el objetivo de masacrar al enemigo. También, por ello, este hecho se va a convertir en símbolo de la sinrazón de la guerra. 


A principios de 1937, el gobierno republicano había encargado un mural al pintor Pablo Picasso para el pabellón español en la Exposición Universal de París. De esta manera, cuando el afamado artista, supo de la barbaridad cometida en la ciudad vasca, cambió el tema del cuadro por el del crimen llevado a cabo por los ejércitos fascistas. Estas claves las emplea el director, Koldo Serra en la película, GUERNIKA, una auténtica superproducción que nos muestra al final del metraje, la recreación del bombardeo alemán e italiano, con efectos digitales, sin ahorrar medios y mostrando la crueldad del mismo que causó numerosas víctimas. De todas las formas, el hilo conductor de la misma se centra en los periodistas y fotoperiodistas que se encontraban por aquellas fechas en Bilbao transmitiendo imágenes y crónicas para los periódicos del mundo.


Estos periodistas tienen que sortear la censura republicana, centralizada por una agente soviético, Vasyl, ayudado por Teresa, una joven vasca. Los propios periodistas se encuentran entre los dos frentes ideológicos, el Fascismo del bando franquista y el Comunismo, que controla el bando republicano. En esta lucha surge lo que se juega verdaderamente entre ellos en la guerra española, la libertad de los seres humanos y la democracia frente a la violencia. Lo encarnan muy bien una población atemorizada por esta guerra, y sobre todo, Henry, un periodista norteamericano del Herald Tribune de Nueva York, y la propia Teresa que inician una relación amorosa en medio de un sin fin de dificultades. Emulan junto a otros periodistas y fotógrafos, aquél grupo que estuvo integrado por Robert Capa, Ernest Hemigway, Gerda Taro, y tantos otros que hicieron famosa nuestra sangrienta Guerra Civil en el mundo a finales de la década de los treinta.

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