LA LIBRERA DE HARBOROUGH


Los libros destilan un pensamiento o ideas elaboradas por un maestro, por una persona que ha plasmado en ellos una reflexión o la experiencia de la vida. Nos acompañan con múltiples historias e invenciones en la soledad diaria. También propician la relación social. Extraen los mejores sentimientos o pueden propiciar indirectamente una disputa entre vecinos. Estos aspectos los cuenta la nueva película dirigida y escrita por Isabel Coixet, LA LIBRERÍA (The Bookshop), basándose en una novela de Penélope Fitzgerald. La protagonista, Florence Green, compra en un pueblo perdido de la costa inglesa, una antigua casa, Old House, para vender libros. Va a dedicar la mayoría de sus ahorros para abrirla, a pesar de que no hay muchos lectores, salvo el Señor Brundish.


Al principio, por una parte, es bien recibida por la población. Le ayudan a reformar el viejo caserón lleno de goteras y humedades. Por otra, le intentan convencer que, por lo menos, no la instale en Old House, sino en otro lugar del pueblo. A ello se opone, la aristócrata del lugar, Violet Gamart, la cacique que detenta el poder y que pretende instalar aquí un local para la cultura y las artes. Sin embargo, Florence, no se echa para atrás, y con gran coraje, cumple con sus objetivos. Empieza a vender libros, sobre todo al Señor Brundish, un empedernido lector que descubre las novelas de ciencia-ficción de Ray Bradbury o la famosa obra de Vladimir Nabokov, Lolita, que se hizo popular por aquellas fechas a finales de 1950. El éxito de ventas que provoca hace que Violet le denuncie por la gente que se agolpa en el entorno.


Es el comienzo de un enfrentamiento entre las dos mujeres, la poderosa cacique y la librera. La primera, se valdrá de todas sus influencias familiares en Londres. Una ley recién aprobada permite la expropiación de edificios históricos por parte de los ayuntamientos ingleses para usos culturales. Además, si tienen mala conservación, los propietarios no tendrán derecho a una indemnización. De esta manera, Florence Green, viuda de guerra, perderá Old House, y todo el negocio sin ningún dinero, aunque recibirá el apoyo del Señor Brundish, y el inesperado de la niña empleada en la librería, que había sido denunciada por trabajar e ir al colegio, que provocará el incendio del local, cuando la protagonista abandona el pueblo en barco. 


Esta niña, provenía de una familia humilde que no le gustaba leer, sino las matemáticas. Necesitaba los doce chelines a la semana que le pagaba Florence. Es la narradora de la película en flash back que aparece en la última escena, ya mayor, cerrando su propia librería, sin duda influenciada por el coraje de su mentora. La película, así, es una historia entorno a los libros como pretexto para amar, para aprender, para combatir la soledad,  para seguir luchando por lo que se considera justo, para, en definitiva, seguir viviendo.

SOBRE EL ARTE CONTEMPORÁNEO


El arte contemporáneo de comienzos del siglo XXI se manifiesta en múltiples facetas que superan la escultura y la pintura tradicional. Incorpora las nuevas tecnologías digitales, los materiales más diversos, y muchas veces, se manifiesta como una acción teatralizada, una performance. Algunos proyectos artísticos se sustentan en profundas reflexiones estéticas, solamente actas para los entendidos. Por otra parte tiene, en algunos casos, una vocación de vincularse a la realidad social circundante. Sin embargo, las obras de arte alcanzan precios astronómicos en el mercado, fruto de la demanda continua de los coleccionistas e inversores. Los museos que los atesoran, así, dependen de las donaciones, y hacen todo lo posible para atraer al público, llamar la atención y tener renombre para ingresar el dinero necesario.


Este es el transforndo de la película sueca, THE SQUARE, dirigida y escrita por Ruben Östlund, centrada en las actividades del director artístico de un museo de arte contemporáneo. Christian, que así se llama, acaba de adquirir la instalación The Square, con una donación de millones de coronas proporcionados por una fundación. Se colocará en la entrada, y será un espacio para incitar a los visitantes al altruismo, la solidaridad con los demás. Prepara, a la vez, una exposición complementaria y una campaña publicitaria para atraer visitantes. Lleva una vida estresante con los preparativos y los diferentes eventos, reuniones y fiestas, en las que tiene que participar por ser una persona famosa al dirigir una importante institución. Apenas tiene tiempo de estar con sus dos hijas a las que tiene obligación de atender tras su divorcio.


Christian tiene un nivel de vida elevado. Usa siempre ropa cara y es propietario de un coche Tesla. Contrasta con los numerosos vagabundos, algunos inmigrantes, que viven en la calle de la caridad. Hay una desigualdad, una diferencia enorme entre lo que el representa, la alta cultura expresada en el arte contemporáneo, sustentado por los grupos sociales más altos en la escala social, y la realidad de los barrios periféricos, de aquellos que no tienen recursos. Resulta paradójico cómo el arte mismo intenta dar voz a estos desfavorecidos y marginados. En la película, aparecen estas dos realidades y la vocación de compromiso del arte más arriesgado. Sin embargo, éste tiene sus límites, que se producen cuando el director le roban la cartera y el móvil, y coloca cartas de amenaza en los buzones del edificio donde viven el ladrón, hasta su devolución. El personaje de Christian es la personificación de la actitud de la plástica contemporánea.


También sobrepasa los correcto y la llamada libertad de expresión, cuando el vídeo de promoción de la obra, The Square, causa un escándalo al mostrar una niña vagabunda que al meterse en el cuadrado de luces de la instalación explota. Este hecho provocará la dimisión de Christian como director artístico. La película, de esta manera, cuenta las circunstancias que rodean a la puesta en marcha de una exposición de arte contemporáneo, centrándose en la figura del director artístico, un pretexto para incitar a la reflexión sobre esta manifestación cultural, y los excesos, despilfarros y falsedades que muestra. El director, Ruben Östlund, lo cuenta con un estilo sobrio y preciso, a base de situaciones llenas de humor, empleando la técnica para las escenas del fuera de campo. El resultado le hizo recibir el merecido premio de La Palma de Oro a la Mejor Película en el pasado Festival de Cannes.

LA AVENTURA DEL CINE


El cine ha sido denominado el séptimo arte. Una forma de expresión audiovisual que nació el 19 de marzo de 1895, recorriendo una influyente trayectoria hasta la actualidad. Hoy es además una importante industria del ocio que se ha enriquecido por las transformaciones tecnológicas del mundo moderno. Los primeros años los cuenta la película,  !LUMIÈRE! COMIENZA LA AVENTURA, dirigida y escrita por Thierry Frémaux, elaborada a partir de 108 películas restauradas de los hermanos del mismo apellido, escogidas entre un total de 1422 obras que llegaron a rodar en el periodo comprendido desde aquella fecha hasta 1905. La primera película fue la salida de los obreros de su fábrica en Lyon de la cual hicieron tres versiones.


La invención del cine fue fruto de una larga investigación en la que participaron diferentes descubridores que aportaron su contribución hasta que la familia Lumière concretó lo que sería el Cinématographe, algo más que un avance técnico. Thierry Frémaux en diez partes y un epílogo nos estructura este brillante comienzo de la historia, según diferentes temas, sin faltar la ironía, de las distintas direcciones y características de la nueva expresión artística. Louis Lumière dijo que pretendían entretener y enriquecer al ser humano. Dos aspectos esenciales de la misma que se perciben desde el principio y que todos los espectadores buscaron nada más nacer con gran éxito, hasta el punto que se abrieron salas para disfrutarlo de forma colectiva.


Las cámaras que emplearon los hermanos Lumière tuvieron un buen nivel técnico con grandes limitaciones. Todas las películas que rodaron duraban 50 segundos. Utilizaron casi siempre una posición fija que captaba lo que sucedía delante de ella. Sin embargo, al colocarla en barcos, ascensores y trenes, podemos decir que inventaron el travelling. Rodaron imágenes de París subiendo a la Torre Eiffel o navegando por el río Sena. Uno muy bello es el que cierra la película, cuando la cámara situada en un carro, capta a un grupo de niños persiguiéndola. Los operadores de cámara tuvieron un significativo talento si observamos el resultado. Componían de forma esquisita los planos, cuando se sabe que no tenían visores. Además los ejemplos rodados en ciudades o paisajes tienen una extraordinaria profundidad de campo.


La familia Lumière entendieron el cine como una invención, una elaboración de imágenes en movimiento, la mayoría de las veces prefabricadas de antemano con actores, ellos mismos y sus amigos delante del objetivo. Fueron cortometrajes muchos de ellos cómicos o que tomaban secuencias interesantes. También con la finalidad de impresionar al espectador, como la llegada del tren a la estación de Ciotat, uno de los más famosos en los cuales se observa su forma de disponer en diagonal los elementos de la acción. Sin embargo, otra finalidad tenía carácter documental, como el rodaje de las gentes y los coches y tranvías en una plaza, una inundación, alterados algunas veces por los bomberos que van a toda velocidad a apagar un fuego.


El cine se extendió rapidamente por todo el mundo. Los Lumiére mandaron sus operadores por diferentes países, España, Italia, México, Turquía, EEUU, Gran Bretaña, a la vez que se crearon espacios para la proyección de las imágenes. De esta manera, se hicieron con gran variedad de cortometrajes, que constituían, un grupo de ellos, previamente montados un espectáculo atractivo y bello, para nosotros hoy, una auténtica obra de arte.


EL ARTE DE LA POLÍTICA


El ejercicio del poder requiere hacer política. En los sistemas representativos y democráticos gestionar los asuntos públicos supone mantener una imagen determinada ante el electorado. Defender unas posiciones de manera flexible para llegar a los mejores acuerdos con otras formaciones situadas en un espectro ideológico diferente. Aquellos políticos dotados de la habilidad de persuasión y de ser capaces de ir más allá que la defensa de sus propias ideas, son capaces de alcanzar el puesto más alto en un país. Para llegar a esta posición se necesitan a veces muchos años e ir pasando de un puesto a otro más elevado. De esta manera, a lo largo de su carrera, si se mantiene activo, acumula todo un conjunto de experiencias que determinan su actuación presente. Unas experiencias que se mezclan con su vida personal.


El retrato de esta doblez entre lo que es la persona en sí y su actuación política, se muestra en la película, LA CORDILLERA, escrita y dirigida por Santiago Mitre, que está protagonizada por el presidente de Argentina, Hernán Blanco, encarnado por el actor, Ricardo Darín. Ha conseguido el máximo puesto de la nación después de una larga carrera desde la juventud como mandatario en provincias. Tendrá que enfrentarse a grandes decisiones en la cumbre programada en Chile de los países sudamericanos con el objetivo de crear una organización petrolífera propia. Es un presidente recién llegado y no es muy conocido. De entrada decide seguir los postulados defendidos por Brasil contra la opinión de México de dar entrada a las empresas privadas, lo que es lo mismo, a los EEUU.


De forma paralela, tiene que gestionar los problemas que le causa su hija, divorciada y con problemas mentales causados, por una parte, por la caída en desgracia de su marido, implicado en la corrupción de beneficiarse economicamente por el puesto político de su suegro, y por otra, por una niñez hasta cierto punto traumática, de ser testigo de sucesos oscuros referidos a su padre. La película retrata al presidente Hernán Blanco como persona compleja donde la parte que tiene de político profesional ha devorado y se confunde con su parte de ciudadano normal. La técnica de gestionar el poder de la nación es la que emplea para resolver los problemas familiares. Es el riesgo de hacer política, que prevalezca el arte de la simulación y la persuasión para conseguir unos objetivos, frente a la comprensión y afectividad de las relaciones humanas.

LOS ARCHIVOS DEL PLANETA


El Círculo de Bellas Artes organiza la exposición, ALBERT KAHN. LOS ARCHIVOS DEL PLANETA, compuesta por un amplio conjunto de fotografías del proyecto financiado por el banquero francés de ese nombre que tenía como objetivo captar imágenes fijas o en movimiento de los más variados lugares del planeta, de sus habitantes y costumbres. Para eso financió este proyecto durante más de 20 años hasta que la ruína financiera que le provocó el famoso crack del 29, le impediría seguir pagando las expediciones por los cinco continentes. Kahn encargó al geógrafo, Jean Brunhes la realización del mismo. El resultado es un inmenso conjunto documental de imágenes fotográficas y de cine.

Mongolia, julio 1913

En la sala madrileña nos podemos hacer una idea del valor del archivo a través del conjunto de fotografías expuestas, publicadas en la web para la ocasión, que nos dan una imagen de los más variados paises. Abundan las imágenes de Francia, pero nos encontramos muchas de Mongolia, China, Japón, Bosnia, el Próximo Oriente, Canadá, Turquía e incluso de España en la segunda década del siglo XX. Los operadores del proyecto llegaron a más de 50 países en la primera mitad de ese periodo y reunieron unas 72.000 placas de autocromos y miles de metros de películas, algunas ya en color. En la exposición podemos ver una pequeña muestra de dichas imágenes.

España, Astorga, 1917

Para los interesados en la Geografía Humana y en el estudio de las Ciencias Sociales en general podrán comprobar viendo las fotografías, el valor del proyecto que les dió vida, un proyecto de conocimiento, una herramienta para que la humanidad misma se conociese mejor, como indican los comisarios de la exposición. A comienzos del siglo XXI, con el desarrollo progresivo de la globalización que va uniformando el planeta en cuanto a las costumbres y actividades económicas, este fondo documental, permite mantener la memoria de numerosos espacios y comunidades ya extinguidos y favorecer el entendimiento y la armonía intercultural.

MATERNIDAD PREMATURA


Tener un hijo es una decisión de gran reponsabilidad por la atención y los medios económicos que requiere. Cuando la madre es adolescente o muy joven, los problemas se multiplican relacionados con la edad. Desde este planteamiento arranca la historia de la película, LAS HIJAS DE ABRIL, escrita y dirigida por el mexicano, Michel Franco. Valeria, la protagonista, vive con su hermanastra, Clara, en la ciudad costera de Puerto Vallarta. Tiene 17 años y se ha quedado embarazada de su novio de la misma edad. Apenas se hablan con sus padres separados. La necesidad les llevará a contactar con ellos, especialmente con la madre. En las primeras semanas comprueban la dificultad de cuidar a su hija.


La madre de Valeria, Abril, se presentará de improviso en Puerto Vallarta y empezará a ayudar económicamente a la hija. Le prestará, igualmente, apoyo en las tareas que exigen su cuidado. Todo marcha bien hasta que decide dar a la recién nacida en adopción contando con la firma del padre del novio al ser menores de edad. Esto causa un profundo malestar en su hija. Sin embargo, esta decisión esconde el plan de apropiarse de su nieta, pues se la había encomendado a una antigua criada de ella. También, de llevar una vida en común con el novio, al cual atraerá a la ciudad donde vive lejos de la costa.


Valeria, que desea encontrar a su hija, se entera que la madre quiere vender la casa de Puerto Vallarta. A partir de ahí trata de localizarla, y descubre que vive con su novio. Abril se siente descubierta y en un momento determinado abandona a la niña en un restaurante. Valeria le denuncia, y con ayuda de la policía intenta recuperarla. Para ello necesita a su novio que había regresado con sus padres. Una vez conseguido, le abandona por la relación que tuvo con su madre. Es la última escena de la película realizada en un estilo realista y sobrio propio del repertorio del Festival de Cannes en el cual recibió un Premio del Jurado de la sección un Certain Regards.

UNA MUJER TRANSGÉNERO


La sociedad cada vez es más tolerante con las personas nacidas con un cuerpo de hombre y mente femenina y viceversa, que deciden recorrer el camino hasta conseguir la plena adecuación entre una y otra parte de nuestro ser. Mientras se está en ese proceso o una vez conseguido, las personas que han decidido cambiar de género, tienen que enfrentarse a las costumbres tradicionales que lo consideran como una perversión. Hoy en día las leyes amparan este cambio de identidad que afecta a todos los aspectos de la vida. El choque entre lo tradicional y las costumbres actuales se cuenta en la película, UNA MUJER FANTÁSTICA, dirigida por el chileno, Sebastián Lelio, que cuenta la historia de Marina Vidal, una joven camarera y aspirante a cantante, que tiene una relación amorosa con un hombre mayor, que muere de repente por un derrame cerebral.


Orlando, el fallecido, había tenido un matrimonio anterior, y Marina estaba instalándose en el piso del primero. Con su muerte, todos los planes que estaban haciendo se arruinan. Las dificultades para ella comienzan la misma noche de su muerte al no ser aceptada por la familia de su pareja. Comunica desde el hospital la triste noticia primeramente al hermano. Luego su hijo y la exmujer, que no comprendían la relación que tenían, le empiezan a presionar para que abandone la casa donde vivían. Igualmente, tiene que dar explicaciones a la policía porque Orlando cayó por las escaleras cuando Marina le llevaba de urgencias al hospital. Tiene que superar el rechazo y la incomprensión desde todos los ámbitos. A pesar de las amenazas, decide asistir al funeral y darle un último adiós.


El argumento se centra en la protagonista en todas las escenas. Logra mostrar que es una mujer fuerte física y psicologicamente al superar todas las dificultades que se le presentan. Las mayores se refieren a la incomprensión de la gente que le margina, que la había situado en un lugar apartado y perverso. Incluso llega a tener éxito con sus estudios de canto. Deja de cantar el lugares nocturnos de ocio para hacerlo, como nos muestra la última escena, en un auditorio de música clásica. Por tanto, el proceso que ha superado de cambio de género, fue un duro obstáculo en su vida, que le dio fuerzas, no un prejuicio o seña de identidad negativa para conseguir el auténtico objetivo, el bienestar y la felicidad en la sociedad.

BLADE RUNNER 2049

Hace más de treinta años se estrenó la película BLADE RUNNER dirigida por Ridley Scott, basada en una novela de ciencia-ficción de Philip K. Dick, que supuso todo un acontecimiento en el género. Se ambientaba en un futuro de la humanidad donde el planeta se había deteriorado por la superpoblación y la contaminación atmosférica. La ciudad de Los Ángeles era la macrociudad donde se situaba la acción donde unos policías, los blade runner, perseguían a unos robots, fabricados con biotecnología, muy semejantes a los seres humanos. Vivían en las colonias del espacio exterior y realizaban el trabajo, a modo de esclavos que no podían hacer los hombres. Fueron fabricados por una empresa privada y acabaron teniendo la suficiente consciencia para pretender seguir viviendo más allá de su fecha de muerte programada.


En aquella primera película, los replicantes, que así se llamaban, regresaban a la Tierra, para entrar en contacto con el fabricante y lograr no morir. El desenlace es bien conocido. El policía protagonista, Rick Deckard, termina huyendo con una versión  femenina, llamada Rachel, de la que está enamorado y que no tenía fecha de caducidad. En esta segunda película, se continúa aquel argumento. La nueva generación de replicantes es más sofisticada y no presentan tantos problemas como la primera. El protagonista de la historia es un policía, que es a su vez un robot, que persigue algunos ejemplares del modelo antiguo. El problema surge cuando descubre que existió un cruce entre humanos y replicantes. Rachel tuvo una hija que al nacer le provocó la muerte. Es el nexo de unión entre las dos películas. 


Las autoridades ocultaron el caso en su momento. Querían mantener el orden ante la posibilidad de una revolución de replicantes que desean tener derechos como los humanos. Igualmente, la empresa que los fabrica está interesada en encontrar al descendiente para hayar la clave de su fertilidad. Se plantea una lucha, en consecuencia, entre el nuevo blade runner, agente K, que trata de averiguar la verdad y la entidad que los fabrica. En la investigación que desarrolla descubrirá que él tiene recuerdos reales de cómo fue ocultada la hija de Rick Deckard en un orfanato. Hicieron creer que tuvo un hermano y que ella murió. También, descubrirá que éste se comprometió en vivir apartado siempre en las ruinas de Las Vegas. Al final, el agente K, logrará el encuentro entre padre e hija.


La película dirigida por Denis Villeneuve no desmerece de la primera, a pesar del impacto argumental y estético que supuso en los años ochenta. Mantiene el interés del espectador a lo largo de todo el metraje. Además, tiene seguramente escenas y logros visuales para recordar al emplear una tecnología más avanzada en los efectos especiales. Resultan llamativas las figuras virtuales que se repiten en diferentes tamaños e interactúan con los protagonistas, y los ambientes apocalípticos de grandes esculturas e infraestructuras arruinadas. Ha perdido, la segunda parte, una cierta autenticidad, el impacto de la novedad, pero de la misma manera, nos hace reflexionar sobre cuál es el futuro de la humanidad después de más de treinta años en los que hemos comprobado cómo los avances tecnológicos nos han cambiado la vida.

FÁBULA DIABÓLICA


El director Darren Aronofsky escribió el guion de MADRE! en cinco días inspirado por la angustia y desesperación que le produjo la situación del mundo actual.  Un pesimismo motivado por la degradación medioambiental del planeta y la indiferencia para encontrar soluciones a otros muchos problemas políticos y sociales. El resultado es una historia de terror que se centra en una pareja que vive encerrada en una casa de campo. Desde los primeros planos el espectador se da cuenta que es una historia que vuelve a empezar desde un fin previsible desde el principio, la casa de campo hecha cenizas. La película, por tanto, sería el visionado de un ciclo hasta llegar a la destruccción por el fuego de los protagonistas.


El protagonista es Él, un poeta que está encerrado frente a una hoja en blanco sin inspiración. Ha escrito ya un libro que le ha hecho famoso. Madre, su joven mujer, reconstruye con el trabajo la antigua casa donde viven. Desconoce, como el espectador, el verdadero sentido de lo que está sucediendo. Lo irá desubriendo poco a poco cuando se produzcan los acontecimientos. Ella padece fuertes dolores en el interior del cuerpo que calma con unos polvos disueltos. Tiene extrañas visiones de una masa informe que se mueve. La vida rutinaria se modificará cuando empiecen a llegar los seguidores del marido a los que éste permitirá residir en la casa. Son auténicos fanáticos y no les importa destruirla con tal de permanecer en ella. 


Todos los acontecimientos se dispararán cuando ella se quede embarazada. De pronto, él recuperará la inspiración y publicará un nuevo libro de poemas, que atraerá masas enloquecidas de gente que le adorarán como a un dios. El fervor con el protagonista será tal, que el niño que tienen será descuartizado por sus seguidores. Madre, desesperada, ante la violencia desatada por los fanáticos admiradores de su marido, provocará la explosión de la caldera de petróleo, y todo arderá en llamas. Al final se descubre el sentido de la historia. Él no muere a pesar del fuego infernal que desatan sus mujeres una vez y otra al quemar la casa. Lo que permite que la historia terrorífica se reproduzca es una especie de piedra transparente que engendran en el vientre, y el protagonista, por una magia propia de satán, logra dar de nuevo vida.

VIOLENCIA EN DETROIT


La necesidad de mejores condiciones de vida llevó a la población de color de EEUU a emigrar al norte del país. Allí se enconcontraban importantes industrias necesitadas de trabajadores y el mayor respeto a los derechos civiles. Con el paso del tiempo la población blanca se fue a vivir a los suburbios de la ciudad de Detroit, mientras la población más humilde, generalmente de color, se quedó en barrios convertidos en auténticos guetos. En los años sesenta la vida en ellos se hizo cada vez más difícil por el deterioro de las condiciones económicas y la marginación social. Por aquel tiempo, se dio la paradoja que los policías eran de raza blanca, cuando la mayoría de la población de los lugares que tenían  que patrullar eran de color. Llegaría el momento que cualquier acción desporporcionada de aquellos provocaría la violencia.


Así fue en el verano de 1967 cuando en dos jornadas se produjo una rebelión que destrozó la ciudad. La violencia se extendió contra los negocios y las personas. Para frenarla se utilizó a la misma policía y a la Guardia Nacional. La película, DETROIT, dirigida por Kathryn Bigelow, rinde homenaje a los supervivientes y a los fallecidos por aquellos hechos, especialmente, las víctimas asesinadas y torturadas a quemarropa por un grupo de policías racistas en el motel Algiers. Para ello, llevó a cabo  una labor exhaustiva de documentación del incidente y se entrevistó con testigos del suceso. Este incidente se narra con tal detalle en la película que su verismo produce angustia en el espectador. El poder comprobar hasta que punto puede el uso de la fuerza ser utilizado para otros propósitos para los cuales fue programado.


La investigación de unos disparos en el motel Algiers supuso la muerte por racismo de tres hombres de color y la tortura de un grupo de residentes, entre ellos de dos mujeres blancas y dos componentes del grupo musical The Dramatics. Fue realizada por tres policías que entendieron su labor como pura represión de la rebelión. Dos años después fueron juzgados pero salieron inocentes por falta de pruebas contra ellos, aunque nunca volvieron a ser policías. La película incluye imágenes originales del suceso, lo que refuerza el realismo de la historia. Unos hechos contados con un estilo dinámico, muy original, con la cámara en constante movimiento que hace muy atractivo el visionado. La puesta en escena, de igual manera, recrea fielmente una época y unos sucesos, que no deberían repetirse nunca.

LA FOTOGRAFÍA DE NICHOLAS NIXON

Las hermanas Brownm 1975
La Fundación Mapfre expone una retrospectiva sobre el fotógrafo norteamericano, Nicholas Nixon compuesta por más de doscientas obras que muestran ejemplos de su obra en una extensa carrera iniciada en los años setenta. Un conjunto muy completo organizado en series temáticas que demuestran su preferencia por el retrato, aunque su larga trayectoria se iniciase con la captación de paisajes urbanos de Boston y Nueva York con un punto de vista elevado, que formaron parte de la influyente exposición de 1975, organizada por la George Eastman House, New Topographics. El autor, por tanto, no seguiría la estela del famoso Cartier-Bresson, sino que se interesaría por imágenes tomadas por cámaras de gran formato con el empleo del trípode, caracterizadas por una extraordinaria nitidez.

Hyde Park Avenue, Boston, 1982

La serie más conocida del autor es aquella que representa a su mujer Bebe y a sus tres hermanas desde 1975 hasta la actualidad. Está compuesta por retratos, realizados un año tras otro donde se muestra el paso del tiempo, las emociones vividas por la relación afectiva entre ellos. Además de esta serie familiar, podemos observar otras imágenes de la mujer y sus hijos como auténticos modelos dentro del hogar, sometidos a las luces directas y composiciones dinámicas. Lo mismo le sucede al entorno más próximo. El jardín, el porche, las hojas caídas de los árboles, las cortinas del dormitorio testigos de su intimidad, el conocimiento cercano que establecen dos seres humanos, uno de los temas fundamentales del artista. De esta manera llega a fotografiar el desnudo en la relación próxima de las parejas.

Bebe and I, Brookline, 2013

Los valores personales del autor le llevan a realizar fotografías de la gente humilde que vive en los alrededores de Boston y en los barrios pobres del sur, en Florida y Kentucky. Sitúa su cámara en las ribera del río, en la playa, y sobre todo en los porches de las casas donde se entretienen las familias con los hijos que parecen libres frente a la cámara, como si de una instantánea se tratara. Son retratos en grupo, aunque el autor parece preferir más los primeros planos como se muestran en las series de ancianos que el captó cuando era voluntario, o la de enfermos de Sida, la enfermedad que se hizo famosa en los años ochenta por su mortalidad. Para Nicholas Nixon, la imagen captada por la cámara fotográfica, incluso, la tomada por una máquina de gran formato, no agreden la intimidad del retratado, ni en sus momentos más gozosos, ni en los más dramáticos. El resultado forma parte del propio ser humano como testimonio de sí mismo.

EN MEDIO DE LA GUERRA


La violencia de la guerra expone al ser humano a padecer condiciones extremas en las que se pone en riesgo su vida. Si el fenómeno bélico es generalizado sólo queda huir o aislarse para sobrevivir. La película, LA SEDUCCIÓN  (The Beguiled), escrita y dirigida por Sofia Coppola, basada en la novela del mismo nombre de Thomas Culligan, se centra en lo que les pasa a un grupo de mujeres que viven rodeadas por la Guerra de Secesión en una mansión al sur de Virginia que hacía las funciones de colegio. Ellas continúan con su educación, dirigidas por la dueña y una profesora, mientras el ruido de los cañones sonaba en la lejanía. Los esclavos negros habían escapado y tenían que desarrollar solas las tareas domésticas. 


La aparente calma de la hacienda se ve perturbada cuando acogen a un soldado enemigo, del norte, herido en una pierna. En principio, deciden curarle y no entregarle al ejército del sur por caridad, a pesar de las discrepancias entre unas chicas y otras. El proceso de recuperación supone a su vez un tiempo de seducción mutua entre las mujeres para conquistar al hombre, y de éste para hacerse con la amistad y el amor de ellas. Al final el soldado, John McBurney, Colin Farrell, se inclina por la profesora Edwina Dabney, Kirsten Dunst, pero lo que parece resultar el comienzo de una relación duradera, termina en la traición del primero con una alumna del internado, la misma noche en la que se habían citado. El descubrimiento del engaño provoca un revuelo entre los protagonistas en el que el soldado cae por las escaleras y se daña todavía más la pierna que no se había terminado de recuperar.


Ante las graves heridas, la dueña del colegio, Martha, Nicole Kidman, decide que deben amputarle la pierna. El soldado, cuando se recupera, interpreta que se la han  cortado como venganza por haber seducido a una alumna, y desata la cólera contra las mujeres. Por mediación de Edwina, que se entrega a sus deseos, vuelve de nuevo a la calma. Sin embargo, la mayoría decide librarse del militar, envenenándolo una noche con unas setas venenosas. Así termina, lo que había sido un proceso de seducción mutua entre el hombre herido y las mujeres aisladas por la guerra, luego convertido en un enfrentamiento violento por la dominación y la libertad.


La película de Sofía Coppola tiene como antecedente la obra de Don Siegel, El seductor (1971), pero con el punto de vista femenino. Un mirada que la directora manifiesta con una especial sensibilidad y un estilo sobrio, propio de ella, centrado en la captación de la atmósfera, de las luces del sol al atardecer, o las nocturnas de la casa, contrastadas por las arquitecturas o la vegetación descuidada de los árboles. Un ambiente adecuado para representar otra guerra, unida a la política de la época, pero no de menor importancia, entre la seduccción y el enfrentamiento entre los hombres y las mujeres por su libertad.

HISTORIA DE AMISTAD


Literatura y arte pictórico confluyen en la película, CÉZANNE Y YO (Cézanne et moi) realizada por la directora francesa, Daniéle Thomson. Dos grandes genios, el pintor postimpresionista y el escritor, Emile Zola, tuvieron una fuerte amistad que perduró en el tiempo, desde la infancia hasta la vejez. Tan importante que se sobrepuso a los gustos e inclinaciones de cada uno y fue en sentido contrario a sus orígenes sociales. Uno alcanzó el éxito desde un entorno social humilde apostando por la novela naturalista en la segunda mitad del siglo XIX. Criticaba a la burguesía y defendía a los más desfavorecidos. Otro, no fue reconocido hasta los 50 años para convertirse en un precursor de la pintura contemporánea, de los movimientos de vanguardia de principios del siglo XX.


Cézanne tuvo un origen acomodado, pero su apuesta por el arte le supondrá incomprensión y privaciones económicas. Hasta la última década del siglo XIX su pintura no fue valorada ni por aquellos compradores que aceptaron a los impresionistas. Su estilo pictórico era distinto. Aunque se inspiraba en la naturaleza su pintura no la refleja de manera realista o a través de los efectos de luz y color, sino por medio de una visión personal que sirve de interpretación de la misma. La tendencia geométrica que le llevó a representar los paisajes de Provenza o a la figura humana y los objetos supondrán una revolución como las aportaciones de Van Gogh y Gauguin. Para llegar a ella tuvo que superar su propia desesperación de no ser reconocido como artista.


El escritor Emile Zola siempre animó a Cézanne para seguir pintando. Le reconocía un gran talento artístico y ayudó para que nunca le faltase el dinero para subsistir hasta que heredó la fortuna de la familia. Sin embargo le reprochaba un carácter amargo por la falta de éxito de su estilo entre el público. Un carácter y experiencia vital problemática que le sirvió de inspiración  para escribir la novela, La obra, que supondría un distanciamiento entre ambos. A Cézanne no le gustó que reflejase episodios de su vida tal como fueron y que admirase mucho más a Manet. La película gira entorno a este episodio y la disputa entre ellos con sucesivos flash back de la biografía pasada. Después de este encuentro las vidas de ambos cambiaron, la de uno hacia el éxito tras ser reconocido por los aficionados, la de Zola, hacia la felicidad personal al tener una nueva familia.

TRAS LA AUSENCIA MATERNA


La pérdida de un ser querido supone un duro golpe para el entorno familiar. Más dramático cuanto más estrecha sea la relación con la persona. Si es un niño quien sufre esta circunstancia el dolor es doble por la mayor dependencia afectiva que tiene. Es lo que le sucede a la niña protagonista de la película, VERANO 1993 (Estiu 1993), escrita y dirigida por Carla Simón, que recibió el premio a la Mejor Ópera Prima en el Festival de Cine de Berlín, para una historia que cuenta su propia experiencia durante la niñez. Un periodo de duelo ante la muerte de su madre, que marcaría su infancia e influenciando su personalidad ante la vida.


Este periodo de dolor por la desaparición de la madre, lo sufre la niña protagonista, Frida, en verano. Lo va a pasar con gran dificultad junto a sus tíos y una prima en una casa de campo en un aislado paisaje natural. No estuvo en contacto con su progenitora los últimos días de su grave enfermedad infecciosa, protegida por sus abuelos y sus tíos. En un ambiente rural, en contacto con la naturaleza y los que serán sus nuevos padres, padecerá el sentimiento de pérdida. Un sentimiento de soledad y tristeza que influye un comportamiento no siempre positivo, a pesar de que le tratan como una verdadera hija. Echa mucho de menos a la madre y las oraciones le ayudan de alguna manera a sobreponerse.


De todas maneras, se comportará mal con su prima Anna, más joven todavía que ella, al abandonarla en el bosque, simulando un juego y dejándola que se meta en el río sin saber nadar. Siente que no es su hermana real, por mucho que sea muy buena con ella y sea su compañera de juegos. La cámara de la directora se centra siempre en Frida, pero también en Anna, y el ritmo de la historia depende de sus acciones. Un día, la primera, se quiso escapar de la casa por la noche. Sentía despecho, falta de amor y quiso irse de ese ambiente familiar, que percibe como artificial, sin autenticidad. Sin embargo, por mucho que sus tíos quieran tratarla como una hija, sentirá el dolor, muy profundo, por la desaparición de la madre.


El estilo cinematográfico de la directora ayuda a retratar de manera fidedigna el vacío que siente la niña protagonista. Un estilo sobrio y realista centrado en ella durante la mayoría del tiempo. Planos generales y extraordinarios primeros planos que resaltan el aspecto psicológico de Frida a través de su profunda mirada, que observa el entorno e intenta comprender las circunstancias que vive, y entenderse, igualmente,  a si misma. El espectador no hubiera podido captar todos los matices sin la interpretación natural de las niñas actrices, que aparecen ante la cámara por primera vez. La mirada singular de Carla Simón resulta fundamental para extraer lo mejor de la actuación.