LA MUJER Y LA PINTURA


La historia del arte ha tenido pocas protagonistas femeninas. Las condiciones que impuso la sociedad tradicional a las mujeres, les limitó cualquier actividad artística. Fueron una minoría cuyos nombres han llegado hasta la actualidad, rodeadas de una mayoría de hombres en las distintas bellas artes. Será en el mundo contemporáneo cuando empiece a crecer su número, tanto en la pintura como en la escultura. La película, PAULA, del realizador alemán, Christian Schwochow, narra la vida breve de la artista, Paula Becker, que es a la vez una lucha por la igualdad con los hombres, por su reconocimiento y libertad, frente a la obligación tradicional de entregarse al matrimonio en exclusiva.



Desde joven decidió estudiar pintura en la colonia de artistas de Wospswede, donde compartían el aprendizaje, hombres y mujeres. A difierencia de ellos, tenían que pagar las clases. Allí conoció al poeta Rainer María Rilke y a la pintora, Clara Westhoff. También al que sería su marido, el pintor viudo, Otto Modersohn, padre de una niña. Poco tiempo después de ingresar en la residencia, financiada por su padre, contrae matrimonio con Otto, que se hará cargo de su sostenimiento económico. Paula tiene un estilo peculiar de pintar, más próximo al expresionismo, un estilo novedoso en la Europa de aquellos años y no suficientemente entendido por los compradores que les atraía una forma más próxima al impresionismo francés.



De esta manera, ella se sentía prisionera por la circunstancia de estar casada sin poder desarrollar todo su talento. Tampoco su matrimonio iba bien del todo. Otto no quería consumarlo porque temía que muriese Paula si se quedaba embarazada.  Pensaba en Rembrandt cuya mujer Saskia murió al tener un hijo. Rilke le facilitó la huida, y en 1905, se fue a París para aprender y desarrollar su carrera después de cinco años casada. Otto le seguiría manteniendo. Allí, pasaba sus ratos libres con Clara, que trabajaba de ayudante del famoso escultor, Rodin, y aprendía en una academia, dibujando al natural. En ésta conoció a un joven fotógrafo, que le va a llevar a replantearse su vida, tras perder la virginidad con él.


Sin embargo, no vende ningún cuadro, a pesar que sigue aprendiendo y teniendo claro que tiene un estilo artístico definido, que no se fija en la naturaleza como tal, en representarla del natural, sino en interpretarla a través del sentimiento. Otto, ante la negativa de volver a Alemania y quererse divorciar, decide visitarla. Paula se reafirma en romper el matrimonio, pero no está del todo convencida. Ante la duda y la penuria económica, vuelve con su marido a Worpswede, donde morirá en 1907, poco después de haber tenido una hija. Una premonición de aquél y de ella que siempre había pensado que moriría joven después de haber pintado tres cuadros importantes.



Paula Modersohn-Becker se convertiría con el tiempo en la primera pintora en tener un museo dedicado sólo a ella en el mundo, compuesto por el lote de centenares de obras realizadas. En un ejemplo de la lucha de la mujer por tener una carrera propia dentro del mundo artístico que tradicionalmente estaba ocupado por los hombres. Igualmente, por tener un estilo propio, en aquella época de comienzos del siglo XX, de carácter vanguardista, expresionista. Por tanto, una doble lucha por conseguir la libertad.

DESDE EL MÁS ALLÁ


La realidad cotidiana en el mundo cotemporáneo está protagonizada por celebridades que exaltan el consumismo de productos y marcas de renombre que copan las páginas de estilo y moda. En este mundo tan vanidoso, tan apegado a lo material, puede haber un espacio a la fantasía, a los espíritus de ultratumba que pueden interferir en la vida cotidiana. Lo pueden hacer de tal manera, que surga una intriga, terror o miedo a lo desconocido. Le sucede a Maureen (Kristen Stewart), que entra en contacto con fantasmas que se comunican con ella en la película, PERSONAL SHOPPER, dirigida y escrita por el francés, Olivier Assayas, galardonada con el Premio al Mejor Director en el Festival de Cannes.


Maureen se dedica a comprar joyas y vestidos para una celebridad del mundo de la moda que no tiene tiempo para recorrer las tiendas. Hace poco ha muerto su hermano gemelo por una dolencia congénita del corazón, que ella también padece. Habían acordado que quien muriese primero, intentaría ponerse en contacto desde el más allá. Los dos eran aficionados al espiritismo y hacían de médium. Desde el principio de la película a la protagonista se le aparece un fantasma. El primero en la antigua casa de su hermano, que quiere vender. Pero eso no es todo, pronto, en una de sus idas y venidas de París a Londres por cuestiones de trabajo, empieza recibir mensajes en el móvil, establecer conversaciones con un desconocido que sabe en todo momento lo que ella hace, pero no se identifica.


Esta situación le produce inquietud y miedo a la protagonista, hasta el punto, que llega a obedecer lo que este ser, que llega a escribir hasta mensajes en papeles, le indica. La situación cambiará cuando encuentre un día a su jefa asesinada en su casa. Parece ser que ha sido su pareja, aunque ella no vio nada, pero las joyas que iba a entregarla, no quedaron en su poder como dijo a la policía, sino en sus manos. De esta manera se ha visto envuelta en una situación que para el espectador le implica al estar citada en el hotel donde fue apresado el supuesto asesino al salir. A partir de ese momento, decide tomarse unas vacaciones lejos de París donde reside su novio.


Sin embargo, un espíritu le persigue, hasta el punto que tiene poder para elevar vasos de cristal y dejarlos caer al suelo. Al final queda en el aire quién es ese fantasma, su hermano Lewis desde el más allá, un ente desconocido o ella misma que lo provoca. La película, así, tiene una vertiente realista que se mezcla con una parte fantástica. Una combinación bien tratada por el estilo del autor que da consistencia al aspecto inmaterial. La interpretación de la actriz, en todo momento protagonista de casi todas las escenas, refuerza el misterio, la intriga y hasta cierto punto el temor que provoca al espectador la historia.

PROTAGONISTAS DE LA VIOLENCIA


Los tiempos de la Segunda Guerra Mundial fueron terribles para la población civil y para sus protagonistas. Los años precedentes anunciaban una experiencia trágica de bombardeos, represión y exterminio. La población huyó del triunfo del totalitarismo nazi, pero un amplio grupo de la población se dejó seducir por una ideología que pretendía poner fin al aparente caos de la democracia. Su debilidad provocó el triunfó de un régimen criminal que con la promesa de un futuro paraíso, consiguió el genocidio de los judíos y millones de víctimas en el mundo. Entre sus filas muchos fueron conscientes que sus ideas provocaban la violencia irracional y el crimen, una guerra que terminaría en un auténtico suicidio colectivo.


La película, PARAÍSO (Ray), escrita y dirigida  por Andrei Konchalovsky combina las imágenes de una supuesta confesión de tres personajes relacionados entre ellos con el relato de parte de sus vidas durante la guerra mundial. Uno es un jefe de policía francés colaboracionista con los nazis en apresar judíos y miembros de la resistencia. Será ésta la que le ejecute de un disparo en la cabeza en presencia de su hijo. El segundo, es una aristócrata rusa, emigrada desde la URSS a Francia, y miembro también de la resistencia, que es arrestada por ocultar a dos niños judíos. El tercero, un alto oficial de las SS, de origen noble, que tiene el encargo de supervisar los campos de concentración. Tienen en común, que Olga, la aristócrata rusa, es apresada por el primero, y es antigua amante en Italia de Helmut, el miembro de las SS, que la encontrará en prisión.


Cada uno muestra al espectador su lado más personal, la familia, sus ideas, lo que le sucedió en la guerra. Jules, el oficial de policía francés colaboracionista, dice que no es cómplice de los nazis, pero sigue sus intrucciones sin importarle la corrupción y la tortura. Olga, aristócrata rusa, logró emigrar de la Rusia revolucionaria y ahora está comprometida con la libertad frente al fascismo. Teme la violencia de la represión de aquellos tiempos, en la facilidad con la que un hombre pasa a convertirse en un animal. Acaba en un campo de exterminio donde la encuentra Helmut, también aristócrata, convencido del paraíso que prometen los nazis desde que se afilió en 1933. Es una excepción, por su origen, en las SS, por lo que Himmler le encarga supervisar la organización económica del exterminio.


Sin embargo, como persona culta, experta en literatura rusa, no quiere mancharse con la sangre de los judíos y de otros prisioneros, que por otra parte odia. Pensaba sería uno de los líderes nazis para el futuro. El amor por Olga, le llevará a preparar la huída de los dos a Suiza. Luego, decidirá morir en el campo de exterminio, junto a la primera, sin saberlo, al ceder ésta su pasaporte con el que iba a escapar a una compañera de barracón, destinada a la cámara de gas. De esta manera, la película se convierte por una parte en un retrato de un tiempo de violencia y destrucción, de irracionalidad de muchas personas ciegas por falsos ideales, y por otra, en un homenaje a aquellos que entregaron la vida por ayudar a los demás.

ENTRE SERBIOS Y CROATAS


La Guerra de los Balcanes en la década de los noventa del siglo XX puso fin a una centuria marcada por la violencia bélica en Europa. Tenía que ser en una región en la que convivían nacionalidades, lenguas y culturas distintas sometidas a unidades políticas impuestas desde fuera. La descomposición del bloque soviético influyó que este polvorín volviese a estallar de nuevo para dejar profundas huellas en la población que vivía en el mismo territorio. El genocidio y la muerte indiscriminada volvió a revivirse tras la segunda guerra mundial. El odio entre las distintas etnias se enfrentaron a las relaciones humanas, al amor entre los jóvenes de la misma edad. Este argumento lo desarrolla la película, BAJO EL SOL (Svizdan), escrita y dirigida por Dalibor Matanic, por la cual recibió el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cannes.


La película cuenta tres historias de amor entre una mujer serbia y un hombre croata que se producen en tres épocas distintas: poco antes del inicio de la guerra en 1991; después de la misma en 2001, y ya casi en la época actual, 2011. Tienen en común que se ambientan en la misma zona rural donde los croatas y serbios viven a poca distancia, separados por un puente. También en la película, los tres momentos están protagonizados por los mismos actores que dan vida a personajes distintos, todos jóvenes. Los tres episodios tienen de fondo la imposibilidad del amor por las diferencias étnicas, que les causa graves problemas. 


En la primera historia, Jelena e Ivan tienen una relación amorosa y han decidido abandonar el pueblo para irse a Zagreb donde puedan vivir juntos, sin importarles las diferencias culturales que les separan. Sin embargo, este amor se va a ver truncado cuando el hermano de ella, serbio, lleno de odio lo impida, y provoque, la muerte violenta del novio. En la segunda historia, el pueblo y las casas están devastadas por el conflicto bélico. Una madre y su hija regresan de la ciudad al que fuera su hogar. Han sido víctimas como muchos habitantes del enfrentamiento armado. Han muerto sus familiares y están solas. Tienen que reconstruir la casa y llaman a Ante, un joven carpintero croata para que arregle las puertas y el suelo de madera.


Natasa, traumatizada por la muerte de su hermano, no puede soportar al carpintero por el odio que guarda en su interior. La convivencia diaria con él y la influencia de la madre que le induce a buscar pareja en el pueblo, donde apenas hay mujeres, hace que al final surga la pasión entre los jóvenes, aunque las heridas del antiguo enfrentamiento, les impida seguir juntos, pero si reconocer que el amor es esencial, el mejor rasgo de humanidad. Finalmente, en la tercera historia el antiguo conflicto parece haber desaparecido. Las construcciones se han renovado y los jóvenes buscan la diversión continua. Uno de ellos es Luka, croata, que vuelve al pueblo por una fiesta que se va a celebrar al aire libre. Estudia en la universidad y hacia tiempo que no regresaba a su lugar de origen donde viven sus padres.


Acompañado de un amigo, pretende, tras pasar la fiesta, irse de vacaciones estivales. Sin embargo, lo que quiere en el fondo, es quedarse con su antigua novia serbia con la que tuvo un hijo, y de la cual espera el perdón, reconciliarse, y vivir juntos de alguna manera. Lo que supondría el triunfo de aquellos sentimientos que tuvieron, frente a las prejuicios étnicos que les separaron, pero que todavía siguen latentes entre las personas que buscan el amor y la esperanza frente a la intolerancia y el odio.

TRAGEDIA RURAL


El matrimonio en el siglo XIX imponía duras condiciones a la mujer, sobre todo si pertenecía a una clase social inferior al marido o se había constituido por conveniencia. Prolongaba la estricta jerarquía social entre los propietarios y sirvientes. Este orden no era inmutable como en la Edad Moderna, pero alterarlo podría suponer unas condiciones excepcionales o la violencia. En este ámbito se sitúa la película británica, LADY MACBETH, dirigida por William Oldroyd, basada en la novela de Nikolai Leskov del mismo titulo, que es una auténtica tragedia a la manera de Shakespeare, protagonizada por Katherine, que cambia el rumbo de su vida mediante el asesinato.


Katherine es una joven esposa de baja condición social que contrae matrimonio por obligación con un señor acaudalado mayor que ella. Tiene que dar un heredero al patriarca de los Lester, y figurar como la esposa de su amargado hijo. Para ello debe cumplir unas condiciones, mantenerse encerrada en la mansión familiar y esperar cada día la llegada del marido. Un inesperado viaje de éste a unas minas de su propiedad, hacen que se quede sola. La vida solitaria propicia que vulnere las duras reglas que le habían impuesto. Además, comienza un idilio apasionado con un joven mozo de cuadra, que le lleva a perder la cordura. Ella es la señora de la casa en ese momento y su propia libertad le va a permitir tomar decisiones sobre los demás.


Un día regresa el patriarca, que enterado de la relación extramatrimonial de Katherine, castiga violentamente al amante, y la vuelve a recluir, pero su venganza no  tarda, y le envenenará con la comida. A partir de esos momentos, tanto uno como otro llevan una vida en común como los auténticos señores. El marido, que no había vuelto a pesar de la muerte de su padre, llega una noche y descubre casi a la pareja en la cama. Katherine intenta engañarle, pero su esposo está enterado de todo por los comentarios de la gente. Se produce, entonces, un enfrentamiento entre ellos, momento que aprovecha ella para asesinarle a golpes. Los acontecimientos violentos tendrán un episodio más cuando una señora se presente con un niño, hijo natural del marido con una criada.


Esta nueva circunstancia altera la vida de Kahterine, y le inquieta para el futuro, por los derechos hereditarios que tiene el niño. Sin embargo, un día cae enfermo a causa del frío al extraviarse en el campo desesperado por el infierno que vivía. Es el momento que aprovecha para asesinarle. Pero el médico descubre que no ha muerto por enfermedad, sino de forma violenta. Sebastian, confiesa los hechos en los que ha participado junto a su señora, que lo niega, y le acusa a él y a una sirvienta enterada de todos los acontecimientos. Al final triunfa ella, por su posición social,  a pesar de ser la causante de la tragedia, la misma que tenía su marido para someterla al abuso de un matrimonio desigual e injusto.

LOS ÚLTIMOS AÑOS DE STEFAN ZWEIG



El auge de los fascismos en Europa provocó la Segunda Guerra Mundial y la huída de numeroso artistas e intelectuales ante la amenaza que se cernía sobre sus países. Represión, campos de concentración, torturas y asesinatos iban a ser el destino de millones de personas. Entre aquellos elegidos que tuvieron la oportunidad de poner tierra por medio, se encontraba el famoso escritor, Stefan Zweig, que a comienzos de la década de los treinta salió de Alemania camino primero de París, luego de Londres, para asentarse en Sudamérica. Los últimos años de su vida nos lo cuenta la película, STEFAN ZWEIG, ADIÓS A EUROPA, escrita y dirigida por María Schrader.


El espectador puede hacerse una idea de cómo fueron aquellos últimos años antes de suicidarse en febrero de 1942, cuando renunció, junto a su segunda mujer a seguir viviendo, esperando un mejor futuro, ante la incertidumbre que suponía la amenaza de los nazis. Tenía 60 años y era un escritor muy famoso en su tiempo, hasta el punto, que era invitado constantemente a recepciones oficiales, que él cobraba en salvoconductos para sacar a judíos y otros perseguidos de Europa. La película se divide en seis episodios, desde 1936 hasta el suicidio en su vivienda de Petrópolis, en Brasil. El país de acogida principal desde que llegó del Viejo Continente.


En todos los episodios se muestra su fama y agasajo, la angustia y el pesimismo del autor por superar la constante huida frente la amenaza fascista. Así se observa en el recibimiento en Brasil, en la admiración de las gentes de allí, en el Congreso del P.E.N. Club de Buenos Aires en 1936, en el encuentro en Nueva York con su primera mujer y su dos hijas a las que ayudó a llegar a América, en los numerosos amigos europeos a los que no puede responder por carta, ni favorecer, ante su solicitud de salvoconductos. Parecía que había un triste destino escrito y era una labor de titanes enfrentarse a él a corto plazo. Solamente la sangrienta guerra iba a poner fin a la locura criminal de aquellos años.


El último episodio es el más estremecedor. Como en los anteriores prima el diálogo, ahora triste cuando los cuerpos del insigne escritor y su mujer yacen en la cama muertos. Prefiere morir ahora, dejó en un escrito que leen en esos momentos,  antes de esperar a que hubiese un futuro mejor. Dice que otros lo conocerían, pero el decide su propio destino. Constituyen las imágenes un largo plano secuencia donde el espectador no ve directamente la escena, sino su reflejo en el espejo de un armario que se abre y se cierra, mientras, una sirviente reza de rodillas una oración.

REFUGIADO EN FINLANDIA


En la Europa envejecida suenan tristes melodías del pasado, mientras en el Próximo Oriente se produce un conflicto tras otro.  Miles de refugiados llegan desde Siria cada año para encontrar una vida mejor. En su largo y difícil viaje buscan las mejores condiciones de asilo para lo que tienen que traspasar fronteras hostiles. El Viejo Continente no les recibe con los brazos abiertos. Muy pocos países por miedo e inhumanidad les aceptan. Muchos de ellos han perdido su familia en los lugares de origen o en el duro camino hacia la libertad. Este problema nos lo cuenta de manera original la película, EL OTRO LADO DE LA ESPERANZA, escrita y dirigida por Aki Kaurismaki, por la que recibió el Oso de Plata al Mejor Director del Festival de Berlín.


La película muestra al principio dos historias que se unirán. Un viajante pone fin a su matrimonio y a su antigua actividad profesional. Un refugiado sirio llega al puerto de Helsinki para pedir asilo desde Polonia. Ha perdido a su hermana en los numerosos pasos de fronteras y de países. En Finlandia le acogen bien y estudian su caso. Vive en un centro de refugiados hasta que se decida su destino. Sin embargo, el asilo es rechazado de manera injusta, y cuando iba a ser deportado, logra huir. El otro protagonista, el antiguo viajante, compra un viejo restaurante para poder vivir. En un momento dado, se encontrará con Khaled, incorporándole a la plantilla del negocio, y además, le proporcionará techo en un almacén, así como un carnet de residencia falso.


El apoyo que le da, Wilstrom, no acaba ahí, pues cuando se sabe que la hermana de Khaled se encuentra en Lituania, facilitará que un amigo suyo le traiga a escondidas en un camión. El final del relato muestra una vez más, cómo la vida en Europa, a pesar de ser mucho mejor que en los lugares de conflicto, tiene un lado perverso y peligroso. Khaled acaba siendo herido por un violento racista y xenófobo. Sin embargo queda la humanidad de los que le han ayudado. El amparo, en algunas ocasiones al margen de la ley, de los que creen que todos somos iguales por ser seres humanos. El estilo sobrio y contenido del director, amenizado por una amplia banda sonora de viejas canciones cantadas en directo, refuerzan este mensaje.

REGRESO A LA INDIA


La pobreza afecta especialmente a la infancia en los países en vías de desarrollo. Muchos menores se ganan la vida en la calle para poder sobrevivir. Además padecen el riesgo de sufrir violencia, de ser separados de su familia y romperse los lazos afectivos. Por otra parte, en los países más ricos, tenemos una alta consideración de los más pequeños, pero la baja natalidad hace que cada vez más parejas miren aquellos lugares donde los niños son abandonados en orfanatos por unos progenitores incapaces de sacarlos hacia adelante. La película LION, opera prima del director norteamericano, Garth Davis, cuenta la historia real de Saroo, un niño indio, que logra recomponer aquellos lazos familiares rotos por el destino y la miseria.


Saroo es un niño analfabeto que con su hermano mayor salen de casa todos los días para conseguir comida para ellos y para una hermana pequeña. El trabajo de la madre en una cantera no da para mucho. Viven en una aldea del norte de la India. Un día su afán por conseguir los objetos que los viajeros del tren tiran al suelo les lleva a una estación del ferrocarril, donde Saroo se queda dormido por el cansancio. Allí tenía que esperar, pero al no encontrar a su hermano, le hizo buscar por todas partes hasta por un tren parado donde volvió a dormirse. Este tren vacío se puso en marcha y ya no abrió las puertas hasta su lejano destino en Calcuta. En esta gran ciudad, el pequeño Saroo, se siente perdido. Sobrevive mendigando entre los montones de basura. Un día la policía le lleva a un orfanato.


Allí, tras muchas búsquedas por las autoridades, que no logran saber donde se encuentra la aldea de donde dice tiene su casa, le adopta una pareja australiana. En la isla de Tasmania tendrá a partir de esos momentos una vida acomodada que le proporcionará una buena formación académica. Mientras continua sus estudios en Melbourne, y el contacto con otros estudiantes de origen indio, empieza a añorar a su familia biológica. Se propone localizar la aldea perdida de donde procede. Sólo tiene un nombre mal pronunciado. También recuerda la estación con un depósito de agua donde se perdió. De esta manera comenzará una investigación angustiosa utilizando Google Earth. Sigue la líneas de ferrocarril que terminan en Calcuta, pero ésta no da resultados tras muchas noches sin dormir.


Una casualidad le llevará a la aldea donde nació, cuando por desesperación lleve la pantalla de búsqueda a mucha más distancia de la que estaba mirando. Allí encuentra la estación, luego la ciudad próxima, el puente y el río de sus recuerdos, la ciudad más grande cercana a su aldea, y finalmente ésta. Solamente le quedará regresar a la India, y localizar a su madre y hermanos. Así lo hará guiado por esos recuerdos de la infancia, sin perderse por el camino. Se encontrará con ellos pero el hermano mayor murió la misma noche que se perdió en la estación de tren. Descubre más cosas, que su nombre es Sheruu, que significa león, de ahí el título de la película. Tendrá en esos momentos dos familias cuyo encuentro real los espectadores serán testigos en los títulos de crédito.

EL APARTAMENTO DE CLARA


La actividad económica creciente afecta a todos los aspectos de la vida del ser humano. Si no se pone un límite al interés puramente mercantil, no sólo los productos perecederos están sujetos a un continuo consumo y transformación, sino los lugares de residencia, las mismas ciudades donde hemos desarrollado nuestra existencia. Este desenfreno para la obtención de un beneficio afecta a las personas que a una cierta edad ya no esperan muchos cambios. Les hace recordar un pasado asociado a los objetos y a la casa donde tuvo su familia. Este es el problema principal que aborda la película, DOÑA CLARA (ACUARIUS), escrita y dirigida por el brasileño, Kleber Mendoça Filho.


Doña Clara (Sonia Braga), la protagonista, es una periodista musical, ahora jubilada. Vive en un apartamento antiguo, de toda la vida enfrente de la playa de Recife, en Brasil. Sigue una vida tranquila frente al mar, con el recuerdo de su marido fallecido y sus tres hijos mayores que de vez en cuando le visitan. Fue una persona de éxito en la crítica musical y siendo joven logró superar un cáncer de mama. Todos su pasado lo evocará cuando una empresa constructora compre todos los apartamentos del edificio y le ofrezca una oferta por el suyo, con el objetivo de demolerlo y edificar uno más moderno. La negativa a venderlo le originará muchos problemas, centrados en que sus hijos están de acuerdo en que no esté sola.


Mas importante todavía, la empresa constructora empieza a acosarla, a que no se encuentre a gusto en su propia casa para que se decida a vender. Cede los apartamentos vacíos para que se organicen fiestas ruidosas, invite a la gente a los mismos para cualquier actividad, e incluso llene algunos de termitas para que poco a poco se vayan comiendo la estructura del edificio. De esta manera, iniciará una lucha de resistencia contra la empresa. Para ello se va a valer de parte de su familia y de los amigos, que se dan cuenta de lo poderosos, y a la vez, dañinos que son sus enemigos especuladores, que han llegado a realizar todo tipo de acciones, algunas encubiertas para echar a una persona de su casa.


La actriz Sonia Braga desarrolla una extraordinaria interpretación del personaje de Doña Clara. Fuerte y a la vez débil, profundamente humana. Entorno a ella gira toda la película, que es una representación de su vida pasada, a través de distintos flash back, y presente, de sus hijos, de los amigos y el resto de la familia. Encarna la lucha por la vida, salir hacia adelante de la enfermedad y la defensa de lo que es suyo, los recuerdos y los lugares asociados a su vida, frente a la especulación inhumana, basada en el interés económico.

EN EL FRENTE DE GUERRA


La Guerra Civil española fue un trágico conflicto fratricida. Las consecuencias perduraron en el tiempo y sus heridas todavía no han sido cerradas del todo. La violencia desatada por los dos bandos dejaron una huella profunda en numerosas historias particulares que protagonizaron gente anónima. A la par que los ejércitos enfrentados preparaban la ofensiva, la población luchaba por sobrevivir de cara a un futuro incierto, tan difícil como el presente que estaban sufriendo. La película, INCIERTA GLORIA, dirigida y escrita por Agustí Villaronga, nos retrata la influencia fatídica del conflicto en las relaciones sociales y humanas en un pueblo del frente de Aragón en 1937. Se basa, para ello, en la novela homónima de Joan Sales.


La película la protagoniza, Lluís, un teniente del ejército republicano que llega en el verano de 1937 a un pueblo de Aragón donde se encontraba el frente por aquellos días inactivo. En Barcelona ha dejado a su novia y a un hijo y espera encontrarse con un amigo suyo, que está destinado en el mismo lugar. La organización del frente le lleva a conocer a la señora del lugar, la Carlana, la que fuera amante del hombre más rico de la comarca, que había sido ejecutado por un grupo de anarquistas. El teniente se deja seducir por ella hasta el punto que le pide que le falsifique el certificado de matrimonio, pues los papeles originales están en un monasterio destruido. Teme que los herederos de su marido le desposean de sus bienes al final de la guerra y se quede en la calle junto a sus dos hijos.


La relación con la viuda le llevará a olvidar a su novia, Trini. Por mediación de su amigo, Juli Solerás, que está enamorado de ella, ésta le visitará en el frente, y se dará cuenta de la atracción que ejerce aquella sobre él. El futuro matrimonio entre ellos se viene abajo, solamente el episodio de la enfermedad de difteria de su hijo revitalizará la unión entre ambos. Será la Carlana quien logrará conseguir el suero necesario proveniente del bando sublevado porque en el republicano se había agotado. La contrapartida será cruel, la muerte de su amigo, que chantajea a la señora con desvelar el secreto de la falsificación del certificado de su boda. El final del relato coincide con la activación del frente de guerra ya a comienzos de1938.


 El director ambienta las vidas al límite de la población sometida a la violencia de la guerra. La antigua amistad o el amor se ve transformado por las circunstancias que impone ésta. La inseguridad lo invade todo, la propia supervivencia. Los distintos bandos, uno de los sublevados y otro republicano, no explican la identidad de las gentes al completo en esos momentos. Cada persona antepone sus convicciones y el lugar donde le ha situado la historia. Sin embargo, los sentimientos personales y las relaciones sociales están por encima o son paralelas al maniqueismo bélico.

MUERTE DE UN VIAJANTE


Al día de hoy la película, EL VIAJANTE, escrita y dirigida por el iraní, Asghar Farhadi, ha ganado el Premio Oscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa y el de Mejor Guion en el Festival de Cannes, entre otros. Unos galardones que no son nuevos para el realizador, pero no por serlo, son inmerecidos. Otra vez logra a través de una historia sencilla, que el producto final, tenga diversas implicaciones a ojos del espectador. Alusiones a las costumbres sociales, morales o culturales, tratadas de una manera magistral que resultan enriquecedores y suceptibles de distintas lecturas o interpretaciones. La cámara en manos de Farhadi sigue los movimientos de los personajes, mientras que muchas cosas ocurren fuera de campo en el relato visual. 


Los protagonistas de la película son Emad y Rana, una pareja que vive en Teherán. Ambos son actores aficionados que en esos días representan la obra de teatro de Arthur Miller, Muerte de un viajante. Además, el protagonista es profesor de literatura moderna. Tienen un problema que va a desencadenar el argumento. La casa donde viven sufre de repente amenaza de ruína por las obras que se realizan en la inmediaciones. El director de la compañía les ofrece un ático en alquiler donde antes residía una mujer con un niño. Una mujer con mala fama por recibir en la casa a numerosos amantes. Uno de ellos causará el suceso al que tendrán que enfrentarse los protagonistas, cuando un día Rana abra la puerta sin preguntar, creyendo que es el marido.


Esta se encontraba en la ducha cuando un desconocido entra en el baño por error al pensar que allí estaba la antigua inquilina. La sorpresa le hace caer y producirse una fuerte herida en la cabeza. El marido recibe la noticia cuando estaba comprando para la cena. Los vecinos le habían llevado al hospital. Una vez de vuelta en casa, Emad, descubre que el agresor se había olvidado las llaves de una furgoneta y un móvil. Rana, muy afectada por el incidente, se niega a ir a la policía, por considerarlo ineficaz y tener que dar todo tipo de explicaciones. Entonces, el marido decide encontrar por su cuenta al que entró en la casa y vengarse de alguna manera.


Descubre al extraño a través de la furgoneta empleada por un joven para repartir pan. Con el pretexto de realizar una mudanza desde su antigua vivienda, es la ocasión para cumplir con sus propósitos de venganza. Sin embargo, se va a encontrar con el futuro suegro del jóven, un viajante, enfermo del corazón, que viene a sustituirle. Al informarle de lo que hizo el que será su yerno, Emad se da cuenta que quien entró en la casa fue éste. De esta manera lo retiene para llamar a su familia y contarle el adulterio que cometía. La intercesión de Rana, que estaba presente, hace que el suceso quede entre ellos. Pero los distintos reproches de Emad, provocan que su corazón no resista más y muera.


El argumento de la película atrae en todo momento al espectador. Le sume en una continua incertidumbre sobre las circunstancias en las que se produjo el accidente de la protagonista. Además, por los titubeos del marido, que tiene que afrontarlas y hacer de alguna manera justicia ante su autor. En el fondo se sitúa la sociedad teocrática de Irán, afectada por conflictos morales, que por un lado tiene a la familia tradicional, y por otro, las costumbres abiertas de los que carecen o incumplen aquella. No se emplea la ley civil para restituir el daño, más propia de países avanzados, sino las relaciones interpersonales privadas para mantener el juicio colectivo correcto de carácter moral.

LA FOTOGRAFÍA DE PHILIPPE HALSMAN


El CaixaForum de Madrid organiza la exposición, PHILIPPE HALSMAN ¡SORPRÉNDEME!, un restrospectiva de más de 300 fotografías sobre este original fotógrafo. La muestra recorre toda su trayectoria, desde los años que pasó en París hasta viajar tras el comienzo de la Segunda Guerra Mundial a EEUU donde permanecería el resto de su vida, organizadas en cuatro etapas. Un recorrido que expresa su forma de entender la fotografía como un medio artístico capaz de desarrollar todas las posibilidades creativas que se puediesen experimentar. Su dominio técnico le allanó el camino en esta dirección basado en sus estudios de ingenieria, que le permitió además inventar un tipo nuevo de cámara.


Los intereses o temas de Halsman se concretan en cuatro aspectos. En primer lugar los retratos de famosos. Son muy destacados los que hizo al científico Albert Einstein que le ayudó a instalarse en EEUU, o las series dedicadas a Marilyn Monroe, de gran capacidad expresiva, en los que la actriz aparece acorralada en un rincón o haciendo pesas. En segundo el interés por las puestas en escena colaborando con personajes célebres como Jean Cocteau o la entrevista fotográfica al cómico Fernandel, respondida con los gestos de su cara. Por otra parte, llegó a trabajar en el mundo de la moda y realizar 101 portadas de la revista Life, muchas de las cuales se pueden ver en la presente exposición.


En tercer lugar sobresalen sus proyectos personales, especialmente su famosa jumpology, un retrato de las personas célebres saltando con la finalidad de dar una imagen real de ellos, sin artificio alguno, sin que su cerebro pudiese controlar la expresión del rostro en la pose. Sería una liberación de lo que supone ésta de ocultación de la personalidad del retratado. El resultado fueron, además de saltos, situaciones divertidas y, a veces, provocadoras. Finalmente, en cuarto lugar sobresale, la colaboración con el pintor Salvador Dalí. Desde este momento su fotografía se impregnó de la estética surrealista al plasmar las ideas del artista español en este medio. Una colaboración fructífera que duró treinta y siete años, entre cuyos resultados destaca el libro, Dali´s Moustache.

DILEMA EN KAIROUAN


Los países del norte de África y el Próximo Oriente vivieron hace unos años la llamada Primavera Árabe por la que una serie de regímenes políticos dictatoriales fueron derribados por el pueblo que querían unos sistemas más plurales. Las consecuencias no han sido las que se esperaban. Han caído célebres mandatarios y estructuras de poder autoritarias y corruptas pero no se ha llegado en la mayoría de los casos a la democracia. Tadavía persiste el caos en alguno de ellos, e incluso se volvió a otra dictadura de nuevo. En Siria comenzó una sangrienta guerra civil que todavía perdura con millones de afectados. Túnez ha tenido mejor suerte y con grandes dificultades has podido salir adelante. En este país se da la dicotomía entre lo nuevo y lo viejo, la tradición y la modernidad. Esta lucha es la que plantea la película, HEDI, UN VIENTO DE LIBERTAD, escrita y dirigida por el tunecino, Mohamed Ben Attia.


Hedi, el protagonista, es un hombre joven que va a casarse. Será un matrimonio convencional y convenido aceptado por las respectivas familias de clase media en Kairouan. Trabaja como comercial de la Peugeot y le acaban de destinar a la ciudad costera de Mahdia. Apenas conoce a su futura mujer. Solo han hablado a escondidas siguiendo las costumbres sociales. Todo está acordado y mientras se prepara la ceremonia y la fiesta, cuando se encuentra en un hotel de esa ciudad, se enamora de la animadora del recinto con la que tiene una relación apasionada. Es una mujer diferente, libre, que va de un recinto turístico a otro, viajando por Túnez y fuera de él. Entonces el protagonista se plantea el dilema si continuar con la boda impuesta por su madre con el plan de formar una familia propia, o irse a vivir con Rim, y ser más independiente, según su elección personal.


El protagonista resuelve el dilema de una forma singular. Rompe con la boda convenida fruto de la imposición de las costumbres tradicionales que le llevaría a la infelicidad, pero decide no marcharse fuera de Túnez con su amor y enfrentarse a unas circunstancias difíciles en un país extranjero después de abandonarlo todo. El dilema de Hedi es el que ha padecido el propio Túnez. El superar las ataduras antiguas que coartan la libertad individual de los ciudadanos, ya corruptas por el paso del tiempo, en favor de un nuevo país moderno, construido desde las nuevas relaciones económicas y sociales, sin destruir o romper la identidad básica y auténtica anterior.