MUERTE DE UN VIAJANTE


Al día de hoy la película, EL VIAJANTE, escrita y dirigida por el iraní, Asghar Farhadi, ha ganado el Premio Oscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa y el de Mejor Guion en el Festival de Cannes, entre otros. Unos galardones que no son nuevos para el realizador, pero no por serlo, son inmerecidos. Otra vez logra a través de una historia sencilla, que el producto final, tenga diversas implicaciones a ojos del espectador. Alusiones a las costumbres sociales, morales o culturales, tratadas de una manera magistral que resultan enriquecedores y suceptibles de distintas lecturas o interpretaciones. La cámara en manos de Farhadi sigue los movimientos de los personajes, mientras que muchas cosas ocurren fuera de campo en el relato visual. 


Los protagonistas de la película son Emad y Rana, una pareja que vive en Teherán. Ambos son actores aficionados que en esos días representan la obra de teatro de Arthur Miller, Muerte de un viajante. Además, el protagonista es profesor de literatura moderna. Tienen un problema que va a desencadenar el argumento. La casa donde viven sufre de repente amenaza de ruína por las obras que se realizan en la inmediaciones. El director de la compañía les ofrece un ático en alquiler donde antes residía una mujer con un niño. Una mujer con mala fama por recibir en la casa a numerosos amantes. Uno de ellos causará el suceso al que tendrán que enfrentarse los protagonistas, cuando un día Rana abra la puerta sin preguntar, creyendo que es el marido.


Esta se encontraba en la ducha cuando un desconocido entra en el baño por error al pensar que allí estaba la antigua inquilina. La sorpresa le hace caer y producirse una fuerte herida en la cabeza. El marido recibe la noticia cuando estaba comprando para la cena. Los vecinos le habían llevado al hospital. Una vez de vuelta en casa, Emad, descubre que el agresor se había olvidado las llaves de una furgoneta y un móvil. Rana, muy afectada por el incidente, se niega a ir a la policía, por considerarlo ineficaz y tener que dar todo tipo de explicaciones. Entonces, el marido decide encontrar por su cuenta al que entró en la casa y vengarse de alguna manera.


Descubre al extraño a través de la furgoneta empleada por un joven para repartir pan. Con el pretexto de realizar una mudanza desde su antigua vivienda, es la ocasión para cumplir con sus propósitos de venganza. Sin embargo, se va a encontrar con el futuro suegro del jóven, un viajante, enfermo del corazón, que viene a sustituirle. Al informarle de lo que hizo el que será su yerno, Emad se da cuenta que quien entró en la casa fue éste. De esta manera lo retiene para llamar a su familia y contarle el adulterio que cometía. La intercesión de Rana, que estaba presente, hace que el suceso quede entre ellos. Pero los distintos reproches de Emad, provocan que su corazón no resista más y muera.


El argumento de la película atrae en todo momento al espectador. Le sume en una continua incertidumbre sobre las circunstancias en las que se produjo el accidente de la protagonista. Además, por los titubeos del marido, que tiene que afrontarlas y hacer de alguna manera justicia ante su autor. En el fondo se sitúa la sociedad teocrática de Irán, afectada por conflictos morales, que por un lado tiene a la familia tradicional, y por otro, las costumbres abiertas de los que carecen o incumplen aquella. No se emplea la ley civil para restituir el daño, más propia de países avanzados, sino las relaciones interpersonales privadas para mantener el juicio colectivo correcto de carácter moral.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada